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Hoy no circula, suspicacia sobre arreglos en lo oscurito

Fecha: 9 de julio de 2014 | Autor:

industria automotrizAmparos sobre ruedas

Inseguridad, realidad ante discursos

 

 

Hace un par de meses nos reunimos con directivos de la industria automotriz, como periódicamente lo hacemos, con la finalidad de abordar algunos temas sobre ese importante sector. Perfectamente recordamos que en esa ocasión se platicó, entre otros asuntos, sobre la urgente necesidad de modificar eventualmente el programa hoy no circula en la capital del país, no como una medida para contener los altos índices de contaminación que aqueja a la ciudad de México.

 

No, nada de eso. El punto aquí era un tema de negocios, un tema que estaba afectando gravemente al sector automotriz y por tanto había que estudiarlo y atenderlo  a la brevedad. Para ese entonces la propuesta de la eventual modificación al programa hoy no circula ya se había enviado a las autoridades del Gobierno del Distrito Federal, específicamente a Miguel Angel Mancera Espinosa, el apartidista titular del GDF.

 

La propuesta del sector automotriz versó sobre la imposición de limitar aún más la circulación de vehículos en el Distrito Federal, basado precisamente en la antigüedad de los autos, con el único objetivo de estimular la compra de vehículos nuevos y propiciar un mercado secundario de autos usados, de no más de ocho años, bien regulado para de esa forma tener un parque vehicular de autos particulares relativamente nuevo circulando por la capital del país.

 

Buena forma y perspectiva, desde el punto de vista de la industria automotriz, de reactivar las ventas en el mercado interno de ese sector que en los últimos años se ha mantenido deprimido por dos factor fundamentales, según lo han explicado una y otra vez los representantes de la industria: la desconfianza e incertidumbre sobre la economía que prevalece entre los consumidores mexicanos y la indiscriminada importación de vehículos usados, que son una auténtica chatarra.

 

Esto viene a colación, porque desde que se dieron a conocer las modificación del programa hoy no circula, que para muchos analistas no es otra cosa que una pifia más de Miguel Angel Mancera en su serie de desatinos como gobernante de la capital del país, los representantes del sector automotriz han salido a defender a ultranza dichas modificaciones, pero aclaran que de ninguna manera ello conllevará a una reactivación de las ventas de autos nuevos.

 

La suspicacia, la irritación social y la impotencia entre la ciudadanía que ha desatado la polémica medida que, jurídicamente nada tiene que ver el modelo de los automóviles con la emisión de contaminantes, llegó hasta la Cámara de Diputados, que en un punto de acuerdo ese órgano legislativo exige a Miguel Angel Mancera modificar su reinvento del hoy no circula por el daño que causa a la economía de un buen número de familias que habitan la Ciudad de México, o de plano cancelarlo.

 

Amparos sobre ruedas

 

Contrario a lo que afirman los distribuidores de automotores, los diputados tienen la certeza que hoy no circula de Mancera reactivará las ventas de autos nuevos y qué bueno para el sector, pero se deja la duda si en la adopción de esa impopular medida hubo algún tipo de arreglo entre los empresarios con el jefe de Gobierno del DF.

 

Es más, quedó demostrado que las modificaciones al hoy no circula de Mancera es inconstitucional y por ello apenas el pasado 29 de junio, la Juez Rafaela Reyna Franco Flores, titular del Juzgado Quinto de Distrito en Materia Administrativa en el Distrito Federal la Juez de Distrito en Materia Administrativa, amparó a un particular ante dichos cambios y con ello lograr que su automóvil modelo 2005 mantenga la calcomanía cero, al demostrar que durante la verificación, las emisiones no corresponden a las de alta contaminación u holograma dos.

 

La Juez Franco Flores concluyó que la finalidad que persigue el Programa “es la conservación y el mejoramiento de la calidad del aire en el DF, es constitucionalmente válida; sin embargo, la conservación del medio ambiente no guarda relación con la antigüedad de un vehículo, sino con la emisión de contaminantes que éste realice”.

 

Se estima que esta resolución judicial provoque una cascada de amparos en contra de la disposición de restringir la circulación de autos en el Distrito Federal por el siempre hecho de no ser de modelo reciente.

 

El programa hoy no circula fue instituido hace casi 25 años, a finales de 1989 cuando Manuel Camacho Solís era regente de la Ciudad de México y Marcelo Ebrard fungía como su secretario de Gobierno.

 

De inmediato la capital del país sufrió un efecto multiplicador en el parque vehicular, pues sus habitantes adquirieron dos o más coches para hacer frente a la medida y aparejado a ello dieron rienda suelta a la corrupción al instalarse los centros de verificación.

 

O sea, la ciudadanía de la capital de país quedó atrapada en ese programa que no ha detenido ni un ápice la emisión de contaminantes y lo peor, sigue siendo atracada en los centros de verificación creados a instancias de Manuel Camacho (actualmente senador por el PRD) y Marcelo Ebrard, negocios que ahora redondea Miguel Angel Mancera.

 

Inseguridad, realidad ante discursos

 

Otro tema que tiene no sólo preocupada a la ciudadanía sino verdaderamente la tiene harta es la inseguridad que priva en todo el país, pues por más que se quiera tapar la gravedad de la situación, la realidad supera cualquier ficción de las autoridades.

 

De ello dan cuenta las cifras, frías como son, revelan que el 70.2 por ciento de la población considera que la ciudad donde reside es insegura.

 

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana aplicada en 32 ciudades del país, en junio pasado, siete de cada 10 mexicanos expresaron sentir “temor a ser víctimas” de algún delito, además de que consideró que vive en una ciudad “insegura”.

 

La encuesta levantada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revela que para la población encuestada la situación no mejorará de aquí a un año, ya que prácticamente 37.2% consideró que “seguirá igual de mal”; 27.1% dijo que “empeorará”; 20.6% aseguró que “seguirá igual de bien”; mientras que sólo 13.7% confió en que la seguridad pública “mejorará”.

 

Al considerar los resultados de los cuatro períodos en los que se ha levantado la encuesta, se observa que es mayor la proporción de población que considera que la situación de la delincuencia “seguirá igual de mal” y que “empeorará”, y en particular este último tuvo un incremento de 3.1 puntos porcentuales en comparación con septiembre de 2013.

 

Esta sensación de inseguridad por temor al delito y las expectativas que tiene la población respecto a la seguridad pública se generan por diversos elementos, como la atestiguación de conductas delictivas y antisociales que ocurren en el entorno de la población.

 

Asimismo, el temor al delito puede afectar las rutinas de la población y la percepción que se tiene sobre el desempeño de la policía.

 

 

El reporte del INEGI destaca que el temor al delito puede afectar las rutinas de la población y la percepción que se tiene sobre el desempeño de la policía en 25 entidades, incluyendo el Distrito Federal, además de ciudades con más de 100 mil habitantes, como Tijuana, Baja California; León, Guanajuato; Acapulco, Guerrero; Cancún, Quintana Roo; Tampico, Tamaulipas, y Veracruz, Veracruz.

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