Libros:

  1. Home  »  LibrosNotas Destacadas   »   Lanza Planeta Literatura sin Bordes

 

Lanza Planeta Literatura sin Bordes

Fecha: 23 de abril de 2019 | Autor:

 

Grupo Planeta crea Bordes, la colección literaria que reunirá lo mejor de la narrativa contemporánea del continente

 

Desde este mes, los lectores latinoamericanos podrán encontrar las voces literarias más potentes que se publican en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú y Uruguay en la colección Bordes, del sello Planeta. Este proyecto editorial reunirá a creadores del continente para llevarlos al encuentro de sus lectores en todos los países.

La colección toma como cantera los sellos literarios de mayor tradición de Grupo Planeta: Seix Barral, Tusquets, Destino, Espasa y Emecé; a partir de sus catálogos destilará las obras más destacadas y las llevará a un formato de bolsillo, a precios accesibles y con una edición de estética vintage.

               La selección de los títulos fue realizada por los equipos editoriales de las filiales del Grupo Planeta, bajo un estricto criterio de calidad literaria.

Las novelas estarán disponibles en todos los países y si bien se mantendrá su publicación bajo el sello original, pertenecer a Bordes les abrirá una segunda ventana permitirá acercarlas a nuevos lectores que busquen ampliar sus horizontes literarios y encontrar las voces que perfilan hoy el tapiz latinoamericano.

La primera avanzada de Bordes está formada por 12 novelas que ofrecen una geografía literaria de América Latina, que crecerán hasta sumar 21 títulos para finales del 2019. La colección debutará en las ferias del libro de Bogotá y Buenos Aires, a partir de las cuales comenzará su andadura por el continente hasta llegar a la FIL Guadalajara, en diciembre.

En México el lector ya puede encontrar en libreríasEl monstruo pentápodo, de Liliana Bloom; 38 estrellas. La mayor fuga de una cárcel de mujeres de la historia, de Josefina Licitra; El espectáculo del tiempo, de Juan José Becerra; El amor es una catástofre natural, de Betina González; Descubrí que estaba muerto, de J. P. Cuenca; Lluvia, de Karina Pacheco Medrano; La luz difícil, de Tomás González;  No somos cazafantasmas, de Juan Manuel Robles; El mitómano,  de Adolfo Macías Huerta; y La naturaleza seguía propagándose en la oscuridad, de Andrea Mejía.

               En El monstruo pentápodo, Liliana Bloom -autora de las novelas Pandora y Residuos de Espanto, entre otros libros-, devela la vida de Raymundo Betancourt, un ciudadano aparentemente modelo, pero que tiene dos placeres cotidianos: los chicles de canela y las niñas que mantiene secuestradas en su sótano, en una historia que confronta sin eufemismos con la mente oscura del asesino y el psicópata adorable.

               La autora argentina Josefina Licitra retoma el escape de 38 presas políticas de una prisión de Montevideo en el marco de la Operación Estrella para escribir 38 estrellas. La mayor fuga de una cárcel de mujeres de la historia, obra en la que entrevista a muchas de las protagonistas, entre ellas Lucía Topolansky, compañera del expresidente Pepe Mujica.

               El espectáculo del tiempo es una novela sobre la intimidad más profunda de las personas y la grandeza insondable del universo. Las aventuras del amor, los hábitos del sexo, las crisis y los oasis familiares, las comedias del trabajo y el ocio, y los múltiples disfraces de la muerte, entre otros tópicos, se conectan como partes de un organismo que busca sobrevivir al olvido. El libro empieza con el Big Bang y termina en el Big Crunch, y consolida a Juan José Becerra como uno de los grandes narradores del Río de la Plata.

               ¿El odio es más duradero que el amor? ¿Hay alguna relación familiar que no sea un malentendido?, son dos de las preguntas que responde Betina González, la doctora en literatura latinoamericana ganadora del Premio Clarín de Novela, en El amor es una catástofre natural.

               El autor brasileño J.P. Cuenca, creador de cuatro novelas y un volumen de crónicas, sorprende con un alucinante y vertiginoso relato sobre su propia muerte. En Descubrí que estaba muertocuenta como la policía identifica un cadáver con sus documentos y todo lo que deberá hacer en el inframundo de los temas policiales para recuperar su identidad.

               Karina Pacheco, doctora en Antropología de América y experta en Desigualdad, Cooperación y Desarrollo por la Universidad Complutense de Madrid, llega con Lluvia, una obra que se asoma al abismo de la inocencia a través de nueve cuentos en torno a la desaparición de una niña que juega a diario con seres mágicos, desplazados por la guerra que son víctimas del desprecio de quienes debían protegerlos, un grupo de universitarios que debuta entre las filas del MRTA y las comunidades amazónicas que son arrasadas por la codicia del mundo moderno, entre otros.

               Jacobo ha decidido morir. Un accidente de tránsito lo ha dejado parapléjico y con dolores tan fuertes, que le hacen la vida insoportable. David, su padre, se enfrenta a la más dura de todas las pruebas: ser testigo del proceso que es contado a detalle por el autor colombiano Tomás González enLa luz difícil.

               No somos cazafantasmas, del peruano Juan Manuel Robles, es un conjunto de cuentos que explora los temas más caros de su obra: la reflexión sobre el rol de la memoria en la construcción de la identidad y la forma en que dicha memoria puede ser manipulada para configurar paraísos tan bellos como artificiales.

En El mitómano,  de Adolfo Macías Huerta, un vendedor de motos se aferra a su imaginación para aumentar las ventas, pero sus exageraciones lo enfrentan a un dilema: su esposa, una madre conservadora, le exige que deje de mentir. Es un hombre que transforma la realidad, la borra y reconstruye. El significado de su vida es una proyección volátil. Más que soñar, respira a través de sus anhelos. Y ese oxígeno de su incesante autoengaño lo confronta con las preguntas que se ocultan detrás de sus decisiones.

La naturaleza seguía propagándose en la oscuridad, de Andrea Mejía, presenta una serie de cuentos, donde sus protagonistas parecen ser un mismo personaje: una mujer desdoblada en varios tiempos. Cada uno de ellos sus vidas quedan suspendidas sin conclusiones apremiantes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

14 + 19 =

 

 

 

Accesibilidad