Por Rogelio Varela
Las Tecnologías de la Información (TI) no tienen fronteras, y así como propiciaron la comunicación universal ahora generan ahorros para gobiernos y empresas. Así que para la administración de Andrés Manuel López Obrador esto podría ser una bendición al igual que las redes sociales.
Por ejemplo, para la 4T ha sido un escándalo la adjudicación de contratos por renovación de licencias de software por los millones que se destinan a esta compra, pero hay empresas que ya tienen soluciones para reducir los costos, sin sacrificar la calidad ni la efectividad, es el caso de Factoría IT, de Claudia Rincón Pérez.
En primera, Rincón Pérez puso en práctica el Escritorio Digital, el cual fomenta un esquema de operación basado en la nube, mientras que se tienen los servicios consolidados en un contrato, así que el sector público ya no tendría múltiples convenios, servicios desvinculados ni altos costos de mantenimiento y operación.
El Escritorio Digital le hace frente a problemáticas como los procedimientos complejos o desvinculados para la administración de los servicios, diversidad de infraestructuras y ambientes tecnológicos, procesos lentos para la gestión de proveedores y niveles de servicio, así como la volatilidad de las tecnologías.
En segunda, ofrece el Open Source, el cual permite ahorros hasta de 60% en software. El también llamado Código Abierto ya registra casos de éxito, de acuerdo con la empresaria, como el de BBVA que creó una plataforma en la nube totalmente automatizada para ofrecer un mejor servicio bancario.
Como parte de los servicios administrados, para la empresaria es importante la seguridad de la información, pues para todos es de especial atención el blindarse de los hackeos, sobre todo cuando México es uno de los países más afectados por los ciberataques.
La ruta del dinero
Le comentaba que varias entidades de fomento no termina por entender cómo realizar su labor con el nuevo gobierno. Tal es el caso del director general de Comercio Exterior al frente de Juan Diaz Mazadiego quien ha establecido una serie de reglas que no encuentra soporte en la normatividad vigente. En el caso de los permisos automáticos de importación para productos textiles y del calzado ha señalado que no se otorgara la autorización de los mismos si los precios de los productos no se encuentran dentro de los rangos que él, de forma subjetiva, considere correctos. El caso es que los importadores que realizan este tipo de trámites solo reciben una negativa de parte de la entidad dependiente de la secretaría de Economía, por supuesto, sin indicar la causa de la misma, y se enteran de forma extraoficial que lo anterior fue porque el valor de las mercancías no satisface el criterio de la persona antes indicada. Como imaginará las empresas están que trinan por el freno a sus importaciones hasta que se modifique el valor al que la autoridad le indique, lo cual es ilegal, no solo porque esto no se encuentra contemplado en la normatividad aplicable, lo que revela mucho del desconocimiento de Díaz Mazadiego.