Citigroup Inc. (Citi) hizo público hoy su rechazo formal a la oferta de compra presentada por Grupo México, controlado por el empresario Germán Larrea, por la totalidad del banco Banamex.
La decisión fue comunicada mediante un breve pero contundente comunicado oficial emitido desde la sede central de la institución financiera en Nueva York.
En el documento, Citi justificó su postura tras una «evaluación cuidadosa» de la propuesta, considerando «aspectos financieros y de certeza de la operación». La entidad bancaria estadounidense concluyó que la transacción anunciada el pasado 24 de septiembre, que incluye la venta de una participación del 25% a un consorcio liderado por Fernando Chico Pardo y una Oferta Pública Inicial (OPI) para el resto, representa la vía más sólida para completar la desinversión.
Con este movimiento, Citi cierra definitivamente la puerta a la adquisición de Banamex por parte del grupo minero, una oferta que, de acuerdo con informes previos del mercado, estaba valuada en aproximadamente 9,000 millones de dólares. La propuesta de Larrea incluía como condición una respuesta en un plazo máximo de 10 días, plazo que Citi ha cumplido con su rechazo oficial.
La estrategia elegida por Citi, bajo el liderazgo de su directora ejecutiva, Jane Fraser, prioriza la salida a bolsa del histórico banco mexicano. Este plan busca «maximizar el valor para nuestros accionistas» y completar la venta «de una manera responsable», según las palabras textuales del comunicado, descartando una venta única a un único comprador corporativo.
Este rechazo marca el segundo intento fallido de Germán Larrea por adquirir la institución bancaria. Su primera oferta, que también buscaba mantener el banco en manos mexicanas, fue descarrilada durante el sexenio anterior tras la intervención del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien estableció una serie de condicionantes para la operación.
El camino para la desinversión de Banamex queda ahora firmemente trazado hacia los mercados de capitales. La OPI planeada devolverá la visibilidad al cuarto banco más grande de México, aunque su éxito final estará sujeto a las condiciones volátiles de los mercados bursátiles y a la evolución de la política económica internacional.
