El nuevo CEO de Apple apuesta más al diseño que a la IA

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Con John Ternus como CEO, Apple refuerza su apuesta por el hardware: alrededor del 65% de sus ingresos dependen de dispositivos físicos, con el iPhone aportando más del 55%, una señal clara de regreso al ADN de producto.

Al 20 de abril de 2026 solo se han registrado 30.2 millones de líneas, poco más del 20% de un mercado de hasta 145 millones, lo que expone que la insistencia en forzar el registro responde más a necedad política que a viabilidad técnica.

Realidad Aumentada

Adrián Campos

Si algo siempre cimbra a la empresas son los cambios en la dirección general, ymás si esta empresa es una de las llamadas big-tech, y así sucedió con la sucesión de Tim Cook, que marca algo más que un relevo en la silla del CEO de Apple.

La empresa de Cupertino, ahora con John Ternus al frente, manda una señal al mercado de que vuelve a poner el producto en el centro de su estrategia. Que el nuevo director general sea un ingeniero de hardware es el cambio en la hoja de ruta de la empresa.

Durante la era Cook, Apple se convirtió en una potencia financiera. Desde 2011, el ingreso anual pasó de 108 mil millones de dólares a más de 380 mil millones, mientras que la capitalización bursátil superó en distintos momentos los 3 billones de dólares.

Cook construyó una Apple más eficiente, más rentable y más disciplinada. Pero no necesariamente más arriesgada. Ese es el contexto en el que se da el relevo con Ternus.

Los números respaldan la decisión, y es que más del 55% de los ingresos de Apple provienen del iPhone, un solo producto físico que concentra la mayor parte del margen y de la identidad de la marca.

Si se suman iPad, Mac y otros dispositivos, cerca del 65% del negocio sigue dependiendo directamente del hardware. Es decir, Apple no es, al menos no todavía, una empresa de servicios que usa dispositivos como anzuelo. Es lo contrario.

Ternus no viene a “reinventar” Apple, viene a recordarle quién es, así como lo hizo Steve Jobs en su momento. Como responsable del desarrollo de algunos de los productos más importantes del portafolio, desde MacBooks a dispositivos de alto desempeño, representa una visión obsesionada con materiales, procesos, durabilidad y experiencia de uso.

Y eso es lo que marca la diferencia en esta nueva etapa, pues, en un momento en el que la industria tecnológica corre detrás de la inteligencia artificial generativa, Apple coloca a un ingeniero donde otros pondrían a un evangelista de IA.

Esto no implica que Apple ignore la inteligencia artificial. Implica que no la ve como el eje de su identidad. A diferencia de Google o Meta, cuyos ingresos dependen en más de 75% de la publicidad, Apple no necesita explotar datos personales para crecer. Vende objetos premium por los que los consumidores aceptan pagar entre 800 y mil 200 dólares por unidad. Su ventaja no es la escala del dato, sino la coherencia del ecosistema.

Los servicios, aunque importantes, aún no reemplazan ese núcleo. Apple Services aportan alrededor del 20% de los ingresos totales, y aunque crecen a doble dígito, siguen siendo secundarios frente al hardware. Apple TV+, Apple Music o iCloud fortalecen la fidelidad, pero no sustituyen los ingresos que generan los dispositivos.

El anuncio del relevo se reflejó en movimientos contenidos de la acción, del orden de 1% en operaciones extendidas, una reacción mínima para un cambio tan relevante, por lo que da la sensación que el mercado lo entendió. Apple genera más de 90 mil millones de dólares anuales en flujo libre de efectivo, lo que le da una ventaja estratégica clave: puede darse el lujo de pensar a largo plazo sin responder a cada moda tecnológica.

Con Ternus, Apple apuesta por una nueva ola de productos. No más baratos. No más rápidos en la hoja técnica. Sino más cuidados, más distintos y más difíciles de imitar. Justo cuando el mercado empieza a saturarse de promesas infladas, Apple decide competir en el terreno que mejor domina: hacer pocas cosas, pero hacerlas mejor que nadie.

El mayor desafío del nuevo CEO no será financiero; será cultural. Convencer de nuevo al mundo de que la innovación no siempre grita, a veces se siente. Que el diseño sigue siendo una ventaja competitiva medible. Y que, en Apple, el ingeniero vuelve a mandar.

Si Tim Cook fue el CEO que maximizó el negocio, John Ternus quiere ser el que vuelva a definir el producto. Para Apple, esa diferencia lo es todo.

Gemelos Digitales

La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones confirmó algo que ya todo sabíamos, y es que la política de registro de líneas celulares avanza más por obstinación que por viabilidad. Con bombos y platillos, la autoridad informó que 30.2 millones de líneas ya están registradas y lanzó una campaña nacional para empujar el cumplimiento. El problema es que en un mercado de entre 140 y 145 millones de líneas móviles activas, eso representa apenas poco más del 20%.

Los números nada más no cuadran. Incluso duplicar el número actual, el escenario más optimista, casi rayando en lo ingenuo, dejaría fuera a decenas de millones de usuarios. Y aun así, el régimen de la 4T insiste en que el proceso “avanza de manera satisfactoria”.

La necedad preocupa por dos razones. Primero, porque los operadores no pueden darse el lujo de perder de golpe 25 o 30 millones de líneas, lo que implicaría recortar ingresos, inversión y empleo en un mercado altamente competitivo. Segundo, porque el costo legal ya empezó a manifestarse: millones de amparos, algunos incluso admitidos, revelan que el tema está lejos de cerrarse jurídicamente.

Los antecedentes no ayudan. El país ya vivió un intento similar de registro obligatorio que terminó en fracaso y descrédito institucional. Repetir la fórmula esperando un resultado distinto no es estrategia; es negación.

La insistencia en “registrar a la gente” no está acompañada de incentivos claros, beneficios tangibles ni confianza pública. Al final, lo más probable no es el apagón masivo, sino lo de siempre: más tiempo, más prórrogas y un ajuste silencioso del discurso.

No reconocer el error a tiempo suele ser más costoso que corregirlo. Y en este caso, la factura sigue creciendo.

By Adrián Campos

Reportero interesado en la tecnología y los negocios. Editor y conductor en medios especializados en tecnología de la información. Me pueden localizar en mis redes sociales y mi correo electrónico adrian.campos@indicecorporativo.com

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