La gestión del riesgo climático se está convirtiendo en un componente financiero para la industria manufacturera, particularmente en plantas expuestas a interrupciones eléctricas, uso intensivo de energía y mayores exigencias de reporte por parte de matrices, inversionistas, bancos y reguladores.
De acuerdo con DUA NetZero Consulting, la adopción de generadores a diésel, la falta de medición precisa de emisiones y la ausencia de datos auditables pueden traducirse en contingencias fiscales, mayores costos operativos y dificultades para justificar inversiones de capital ante corporativos globales.
Impacto de la inestabilidad energética en la operatividad
Baja California registró cerca de 700 apagones o interrupciones eléctricas durante 2025, un promedio de dos al día, según declaraciones del director de la Comisión Estatal de Energía. Tan solo Mexicali concentró alrededor de 400, es decir, 33 interrupciones mensuales en promedio.
Un apagón en una planta ya no debe evaluarse únicamente por las horas de paro. Hoy también debe analizarse por su efecto sobre emisiones, costos fiscales, continuidad operativa, acceso a financiamiento y cumplimiento con estándares internacionales de sostenibilidad.
Alineación normativa y exigencias de sostenibilidad global
Las Normas NIIF de Sostenibilidad establecen que las empresas deben revelar información sobre riesgos y oportunidades relacionados con el clima cuando estos puedan afectar sus flujos de efectivo, su acceso a financiamiento o su costo de capital en el corto, mediano o largo plazo.
Para la industria manufacturera, esto implica identificar riesgos físicos, como interrupciones en la red eléctrica o eventos climáticos que afecten la operación, y riesgos de transición, como cambios regulatorios, impuestos ambientales, precios de energía o mayores exigencias de trazabilidad de emisiones.
Dimensión financiera del sector manufacturero y telemetría
La exposición energética de la industria manufacturera tiene una dimensión financiera relevante. A nivel nacional, el sector generó 12.23 billones de pesos en ingresos por suministro de bienes y servicios durante 2024, de acuerdo con INEGI. En Baja California, el sector generó 521,964 millones de pesos en ingresos, equivalentes a 34.6% del total estatal, además de concentrar 44% del personal ocupado.
Las plantas manufactureras que no cuenten con telemetría, medición de respaldo energético y trazabilidad de emisiones enfrentarán una desventaja frente a las que sí puedan demostrar, con datos, el impacto financiero de su exposición climática y energética.
