La inteligencia artificial ya está transformando la forma en que trabajan las empresas: automatiza procesos, reduce tiempos y libera horas antes destinadas a tareas repetitivas.
Sin embargo, surge una pregunta clave: ¿esa eficiencia está ayudando a construir mejores organizaciones o simplemente está haciendo que las personas trabajen más rápido?
Bienestar Laboral y Experiencia
En un contexto donde el desgaste laboral continúa siendo un reto para las organizaciones, la incorporación de nuevas tecnologías abre una oportunidad: utilizar la eficiencia no para aumentar la carga de trabajo, sino para mejorar la experiencia de los colaboradores.
De acuerdo con el estudio Burn Out Laboral 2025 de Buk, software de Recursos Humanos, 46% de los colaboradores en Latinoamérica experimentó síntomas de burnout al menos una vez durante el último año, mientras que 14% afirma haberlos vivido de forma frecuente o constante.
Preguntas Estratégicas para las Organizaciones
Para Buk, el desafío ya no es demostrar que la IA puede hacer el trabajo más eficiente, sino asegurar que esa eficiencia también se traduzca en una mejor experiencia para las personas.
Frente a este escenario, Buk propone cinco preguntas que toda organización debería hacerse para evaluar si la IA realmente está mejorando el trabajo: ¿El tiempo que libera la IA vuelve a las personas?
Eficiencia y Desarrollo de Talento
La automatización debería reducir tareas repetitivas y administrativas para que los colaboradores puedan dedicar más tiempo a actividades estratégicas, innovar, aprender o desarrollar nuevas habilidades.
Si ese tiempo simplemente se llena con nuevos pendientes, la organización está acelerando el trabajo, pero no necesariamente mejorándolo. ¿Los líderes tienen más tiempo para liderar?
