Mara Lezama encara la recta final de su gobierno entre retos turísticos, sargazo y los pendientes de CAPA en Quintana Roo

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A poco más de un año del inicio formal del proceso electoral que desembocará en la renovación de la gubernatura de Quintana Roo en 2027, el gobierno de Mara Lezama entra en una etapa decisiva. La administración estatal todavía cuenta con margen para concluir proyectos estratégicos y atender algunos de los desafíos que más preocupan a la población, pero el tiempo político comienza a acelerarse.

La agenda pública está integrada por temas de gran relevancia para el desarrollo del estado: el comportamiento de la industria turística, una temporada histórica de sargazo, la modernización de infraestructura pública y, de manera particular, los pendientes relacionados con la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA), organismo responsable de proyectos fundamentales para la sostenibilidad ambiental y el crecimiento urbano de Quintana Roo. Conforme la atención política empiece a desplazarse hacia la sucesión estatal, la exigencia ciudadana se concentrará cada vez menos en anuncios y más en resultados concretos.

Alertas Económicas y Presión Ambiental

La industria turística continúa siendo la columna vertebral de la economía quintanarroense, pero algunos indicadores recientes muestran una desaceleración que merece atención. Mientras México mantiene una tendencia positiva en la llegada de visitantes internacionales, el Aeropuerto Internacional de Cancún acumula varios meses con números negativos, registrando entre enero y julio de 2026 un total de 17.16 millones de pasajeros movilizados.

Aunque Cancún sigue siendo uno de los destinos turísticos más importantes de América Latina, la competencia de otros mercados del Caribe, factores económicos globales y cambios en la demanda internacional obligan a reforzar estrategias de promoción, conectividad y diversificación turística. Para el gobierno estatal, mantener la fortaleza del turismo representa un reto fundamental, ya que buena parte de la generación de empleos, inversiones y actividad económica depende directamente del desempeño de este sector. A los retos turísticos se suma una de las temporadas de sargazo más intensas de los últimos años, con más de 105 mil toneladas retiradas de las costas.

Retos Operativos y Balance del Organismo del Agua

Sin embargo, hay un tema que comienza a ganar relevancia política y ciudadana: los resultados de CAPA en Quintana Roo. A diferencia del turismo o el sargazo, cuyos resultados suelen estar sujetos a factores externos, los proyectos de infraestructura hidráulica dependen directamente de la capacidad de ejecución gubernamental. Y es precisamente ahí donde surge uno de los principales pendientes de la administración estatal: la modernización integral de la planta de tratamiento de aguas residuales San Miguelito, en Cozumel.

La obra fue presentada como una solución histórica para atender aproximadamente cuatro décadas de rezago en materia de saneamiento, buscando incrementar la capacidad de tratamiento de 110 a 230 litros por segundo. Para una ciudadanía cada vez más interesada en la rendición de cuentas, la pregunta fundamental es clara: después de los recursos invertidos y los avances anunciados, ¿cuándo estará operando al cien por ciento la planta San Miguelito? El relevo en CAPA y la llegada de Héctor Segundo Masegosa Llanas marcan una nueva etapa donde la prioridad será garantizar que las inversiones se traduzcan en infraestructura operativa.

By Redacción

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