La reducción gradual de la jornada laboral de 48 a 40 horas ya es una realidad para las empresas en México; sin embargo, existe una brecha importante entre el conocimiento de la reforma y el nivel de preparación para enfrentar sus implicaciones, así lo revela el estudio “México hacia las 40 horas: El nuevo futuro del trabajo”, presentado por Adecco.
El documento, que incorpora los resultados del Barómetro Laboral Adecco, realizado entre empresas de distintos sectores y tamaños a nivel nacional, identificó que 90.2% de la organizaciones conoce al menos de manera general el calendario de reducción de jornada, pero únicamente 24.6% cuenta ya con una estimación del impacto en costo por hora, nómina o margen. En tanto que, 43.2% continúa realizando este cálculo y 32.2% aún no ha iniciado el ejercicio.
Retos Financieros y Operativos
De acuerdo con el estudio, el principal reto para las organizaciones no está solamente en conocer la nueva legislación, sino en traducir la reducción de horas disponibles en decisiones concretas de presupuesto, capacidad operativa, productividad y rentabilidad. El análisis destaca que la preocupación avanza más rápido que la preparación, los mayores niveles de inquietud se concentran en: incremento de costos laborales, cumplimiento legal y sanciones, cobertura operativa, caída de productividad, así como el clima y retención de colaboradores.
De los principales impactos identificados por Adecco, son que tres de seis sectores productivos en “exposición alta”, así como el incremento del costo laboral por hora. Al mantenerse los salarios y prestaciones mientras la jornada se reduce de 48 a 40 horas, el costo por hora trabajada aumentaría aproximadamente 16.6%, sin considerar posibles efectos adicionales derivados de nuevas contrataciones, horas extraordinarias o cargas asociadas a seguridad social. El estudio también estima, bajo un escenario conservador, un posible impacto de 1.6 puntos porcentuales en el margen EBITDA, lo que coloca la planeación financiera como uno de los elementos centrales de la transición.
Estrategias de Respuesta Empresarial
Ante la reducción de horas disponibles, las empresas ya están explorando distintas alternativas. El estudio señala que 15% ya concluyó un diagnóstico formal de jornadas reales y horas extra, mientras que 43.4% se encuentra en proceso de realizarlo. Asimismo, 57.6% de las empresas ya realizó o planea realizar acciones relacionadas con inteligencia artificial, 13.2% ya aprobó inversiones en automatización o workforce management y 39.4% mantiene la inversión tecnológica en evaluación. En tanto que, 46.2% planea o está evaluando externalizar actividades no core mediante REPSE.
El 18.2% anticipa contratar personal adicional. Entre las empresas que prevén contratar y proporcionaron una cantidad interpretable, se identifican al menos 4,572 posiciones potenciales. Esta cifra debe leerse como un mínimo reportado por quienes pudieron cuantificar su necesidad, no como una proyección nacional. El resultado confirma una presión relevante sobre la capacidad laboral, pero también evidencia el riesgo de trasladar la totalidad de la brecha a nómina antes de: 1. Diagnosticar jornadas y horas extra, 2. Rediseñar turnos y procesos, 3. Eliminar tareas que no agregan valor, 4. Automatizar actividades repetitivas, 5. Evaluar esquemas de talento flexible y servicios especializados. El estudio plantea que la respuesta empresarial deberá combinar distintas herramientas: rediseño de turnos y procesos, automatización, inteligencia artificial, planeación flexible de talento, contratación y servicios especializados.
Sectores con Mayor Exposición
“La transición hacia las 40 horas no puede resolverse únicamente ajustando horarios o aumentando la plantilla. Exige rediseñar procesos, turnos, tecnología y capacidades para proteger simultáneamente la productividad, el cumplimiento y la experiencia de las personas.”, señala Giovanni Chávez Director de Innovación, Mejora Continua y CX de Adecco.
“México hacia las 40 horas: El nuevo futuro del trabajo” señala a sectores como manufactura, transporte y logística, comercio y retail, industria extractiva, centros de contacto y servicios profesionales presentan diferentes niveles de exposición debido, entre otros factores, a la proporción de trabajadores que actualmente laboran más de 40 horas y a las características de sus operaciones. En particular, las operaciones continuas y los esquemas de producción por turnos requerirán una revisión de la relación entre líneas de producción, mantenimiento y personal disponible; mientras que en sectores con atención al público, logística o servicios 24/7, la planeación de turnos y cobertura será especialmente relevante. El análisis destaca cinco retos críticos para las empresas: rediseño operativo de turnos y cobertura, incremento del costo laboral por hora, mayor complejidad en la planeación de la fuerza laboral, presión sobre productividad y eficiencia, riesgo legal y reputacional.
