Televisa compra AT&T México por 2 mil millones de dólares y redefine la competencia en telecomunicaciones

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La adquisición de AT&T México por parte de un consorcio integrado en partes iguales por Grupo Televisa y Fintech Holdings, del inversionista David Martínez, representa uno de los movimientos corporativos más importantes de los últimos años en el país y podría reconfigurar el equilibrio competitivo de las telecomunicaciones mexicanas. El acuerdo contempla una operación valuada en 2 mil millones de dólares y está sujeto a la aprobación de las autoridades regulatorias antes de concretarse durante el primer trimestre de 2027. La transacción incorpora a la segunda operadora móvil más grande de México al ecosistema de negocios de Televisa. AT&T México cerró 2025 con aproximadamente 24.7 millones de suscriptores, ingresos por 85 mil 400 millones de pesos y una utilidad operativa de mil 400 millones de pesos, cifras que reflejan la dimensión del activo que cambiará de manos. Más allá de la compra, la operación refleja una realidad que desde hace años vive la industria global: la convergencia entre internet, telefonía móvil, televisión de paga y servicios digitales. Con esta adquisición, Televisa fortalece una estrategia que busca competir con mayor escala frente al liderazgo que mantiene América Móvil, propiedad de Carlos Slim.

Una operación con implicaciones regulatorias

La primera prueba para la transacción no será comercial ni financiera, sino regulatoria.

Las autoridades deberán analizar el impacto de la compra en los distintos segmentos de telecomunicaciones donde actualmente participan Televisa y AT&T México. La revisión se centrará en telefonía móvil, internet fijo, televisión restringida y servicios empaquetados. Sin embargo, con los datos disponibles, la adquisición no parece suficiente para modificar la condición de agente económico preponderante que mantiene América Móvil desde 2014.

Los cálculos preliminares indican que la combinación de los activos de Televisa y AT&T representaría alrededor del 18% del mercado móvil, cerca del 19% de la banda ancha fija y aproximadamente 50% del mercado de televisión de paga, lo que equivale a una participación agregada cercana al 23% del mercado nacional de telecomunicaciones. La situación contrasta con la posición de América Móvil, que continúa liderando sectores clave como telefonía móvil e internet fijo a través de Telcel y Telmex.

Por ello, varios analistas consideran que el desafío regulatorio no será determinar si nace un nuevo preponderante, sino evaluar si la operación fortalece la competencia frente al jugador dominante sin generar riesgos adicionales en segmentos donde Televisa ya mantiene una posición relevante, particularmente en televisión restringida.

La salida de AT&T de México

La transacción también marca el fin de una etapa para AT&T en el mercado mexicano.

La compañía estadounidense llegó al país hace más de una década mediante las adquisiciones de Iusacell y Nextel con el objetivo de construir un competidor capaz de desafiar a Telcel.

A pesar de importantes inversiones en infraestructura y espectro, AT&T nunca logró cerrar completamente la brecha frente al líder del mercado. La propia empresa explicó que la venta responde a una estrategia de concentración de recursos en Estados Unidos, donde continuará destinando capital al despliegue de fibra óptica y redes 5G. Para John Stankey, presidente y director general de AT&T, el futuro de la industria estará impulsado por redes convergentes basadas en fibra y conectividad avanzada, motivo por el cual la empresa decidió enfocar sus inversiones en el mercado estadounidense.

El componente financiero detrás de la adquisición

Desde una perspectiva financiera, la compra introduce varios elementos de interés para inversionistas y analistas.

El consorcio encabezado por Televisa y Fintech financiará la adquisición mediante una combinación de efectivo disponible y deuda garantizada sin recurso contra las empresas compradoras, una estructura que busca limitar riesgos directos para los accionistas de ambas compañías. Televisa informó además que contabilizará su participación en AT&T México mediante el método de participación, registrándola como una inversión en asociadas y negocios conjuntos, en lugar de consolidar directamente todos los ingresos y gastos de la operación móvil en sus estados financieros. Esto significa que, al menos inicialmente, el impacto financiero será más gradual de lo que podría suponerse en una adquisición tradicional.

No obstante, la verdadera apuesta económica está en las sinergias.

Las sinergias que busca Televisa

La principal oportunidad para Televisa no se encuentra únicamente en los ingresos actuales de AT&T México, sino en la posibilidad de integrar servicios.

Actualmente, la empresa controla marcas como Izzi y Sky, además de una de las redes de fibra óptica más importantes del país. La incorporación de una base de casi 25 millones de usuarios móviles le permitirá construir ofertas convergentes de telefonía móvil, internet residencial, televisión de paga y servicios digitales. La combinación también eleva la escala del negocio.

De acuerdo con estimaciones difundidas tras el anuncio, la integración de Izzi y AT&T México generaría ingresos conjuntos cercanos a los 8 mil millones de dólares anuales. A ello se suman posibles beneficios derivados de:

  • Uso compartido de infraestructura.
  • Incremento en ventas cruzadas.
  • Mayor retención de clientes mediante paquetes integrados.
  • Reducción de costos comerciales y operativos.
  • Mayor capacidad para competir en despliegues de nuevas tecnologías.

La experiencia internacional muestra que los grupos de telecomunicaciones con ofertas convergentes suelen generar mayores ingresos por usuario y menores niveles de cancelación de servicios.

David Martínez gana peso en el sector

Otro actor que emerge fortalecido es David Martínez, uno de los inversionistas más discretos e influyentes de América Latina.

A través de Fintech Holdings, Martínez ha participado durante años en distintas inversiones relacionadas con telecomunicaciones y medios en la región. La adquisición de AT&T México incrementa significativamente su exposición al mercado mexicano y lo coloca como uno de los protagonistas de la próxima etapa de consolidación del sector. Su asociación con Televisa combina capital, conocimiento financiero y experiencia operativa en mercados de telecomunicaciones de América Latina.

Más competencia para el imperio de Slim

La operación no convierte automáticamente a Televisa en el nuevo líder de las telecomunicaciones mexicanas.

Sin embargo, sí crea al competidor más robusto que ha enfrentado América Móvil en muchos años.

Por primera vez, un solo grupo podría combinar televisión de paga, banda ancha, fibra óptica, contenidos y telefonía móvil a escala nacional. Esto modifica la dinámica competitiva del mercado y abre un nuevo capítulo en la disputa por millones de usuarios.

By Adrián Campos

Reportero interesado en la tecnología y los negocios. Editor y conductor en medios especializados en tecnología de la información. Me pueden localizar en mis redes sociales y mi correo electrónico adrian.campos@indicecorporativo.com

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