Grupo Carso consolida su dominio energético con la adquisición de los campos Ichalkil y Pokoch

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Grupo Carso anunció el lunes 19 de enero la firma de un acuerdo estratégico para adquirir el 100% de Fieldwood México, la empresa encargada de operar los campos petroleros Ichalkil y Pokoch. Esta operación, realizada a través de su subsidiaria Zamajal, permite a la compañía mexicana tomar el control total de estos activos, de los cuales ya poseía el 50% desde el año 2024 mediante su filial Mx Dita NRG 1.

El precio de la transacción se fijó en 270 millones de dólares, monto al que se suma la asunción de una deuda por 330 millones de dólares con Lukoil. Es importante destacar que estas cifras finales permanecen sujetas a los ajustes de cierre correspondientes, según lo estipulado en el contrato de compraventa firmado entre ambas corporaciones.

Expansión estratégica en el sector extractivo

Los campos Ichalkil y Pokoch, situados frente a la costa de Campeche y denominados comercialmente como «Área Contractual 4», son fundamentales para la producción offshore de México al generar principalmente crudo ligero. Desde el año 2016, estas áreas han operado bajo un esquema de producción compartida, consolidándose como activos estratégicos para el fortalecimiento de la infraestructura energética nacional.

La salida de la petrolera rusa Lukoil de este proyecto responde a su decisión global de desprenderse de sus activos internacionales para finales de 2025. Este movimiento es una consecuencia directa de las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y el Reino Unido debido a la guerra en Ucrania, factores que han limitado severamente la capacidad operativa y financiera de las firmas rusas fuera de sus fronteras.

Impacto financiero y consolidación operativa

Con este acuerdo, Grupo Carso dejará de ser únicamente un socio financiero para convertirse en el operador pleno del área contractual. Esta transición implica que la empresa tendrá ahora la facultad total sobre las decisiones de inversión, los planes de perforación y el diseño integral de la estrategia de producción de los hidrocarburos extraídos.

En términos de ingresos, la adquisición duplicará el peso de Zamajal dentro de la estructura de Grupo Carso, pasando de representar un 1.2% a poco más del 2% de los ingresos consolidados de la organización. No obstante, la operación también elevará el nivel de deuda neta sobre EBITDA de la compañía, proyectando un incremento de 0.98x a 1.34x tras la formalización de la compra.

Regulación y riesgos en el horizonte energético

Para que la transferencia de control se formalice, es indispensable obtener la aprobación de diversas autoridades regulatorias mexicanas, tales como la Comisión Nacional de Hidrocarburos y la Secretaría de Energía. Asimismo, debido a la naturaleza internacional del vendedor, se requiere la autorización específica de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de los Estados Unidos.

A pesar del fortalecimiento estratégico, la inversión enfrenta riesgos propios del sector, como la volatilidad en los precios internacionales del crudo y los elevados costos operativos de mantenimiento y transporte. Además, Grupo Carso deberá garantizar el cumplimiento de las normativas ambientales y de seguridad vigentes, adaptándose a posibles cambios en las políticas energéticas tanto locales como internacionales.

By Laura Larrondo

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