Digitalización y rotación laboral, variables en los procesos de decisión crediticia en México. En un mercado donde siete de cada 10 entidades financieras ya operan mediante canales digitales, el crédito en México atraviesa una etapa de cambios relevantes, entre los que se encuentran el incremento de la competencia y la posibilidad de atender clientes en todo el país, mismos que ampliaron el acceso al financiamiento, pero también modificaron los indicadores de conversión y los niveles de exposición al fraude.
En un evento conjunto, uFlow, empresa de tecnología para la automatización del crédito, y Círculo de Crédito, Sociedad de Información Crediticia en México, compartieron un análisis sobre información crediticia, laboral y tendencias que muestran el comportamiento del riesgo y el crédito en el país. Entre los datos presentados destaca la disminución en la tasa de conversión de consulta a crédito, que pasó de 36% a 29%; así como el crecimiento del fraude, que se ha multiplicado 3.5 veces entre 2021 y 2025.
Impacto de la estabilidad laboral en el financiamiento
La digitalización ha facilitado la solicitud de crédito, pero también ha exigido mayores controles y criterios de evaluación por parte de las instituciones financieras, explica Santiago Etchegoyen, cofundador y CTO de uFlow. El ejecutivo señaló que el entorno actual requiere procesos de decisión más automatizados y con mayor integración de información, que sólo se alcanzan con el uso de un motor de decisiones crediticias enfocado en el sector B2B.
Uno de los puntos centrales fue la necesidad de incorporar el contexto laboral en el análisis crediticio, como una variable estructural para entender mejor la capacidad de pago. El análisis presentado por ambas compañías advierte que en México, cuando una persona pierde un empleo formal, puede tardar en promedio 13 meses en incorporarse a otro.
El nuevo paradigma de la Generación Z
Ese periodo no implica necesariamente inactividad económica, sino una transición hacia esquemas informales de generación de ingresos, lo que introduce variaciones importantes en la estabilidad financiera del solicitante. Martín Ayarzagoitia, Chief API Officer de Círculo de Crédito, explicó que este punto obliga a replantear un paradigma aún frecuente en la industria: considerar la información laboral como data alternativa.
Si una persona tiene un buen historial crediticio, pero presenta una rotación laboral constante, su capacidad de pago puede verse presionada en los periodos de transición entre empleos formales. Por eso, incorporar variables laborales no sustituye al historial crediticio, lo complementa y mejora la lectura del riesgo.
Perspectivas tecnológicas para el sector financiero
La investigación también detalló el comportamiento de la Generación Z, que actualmente representa el 33% de las consultas crediticias en el país. Seis de cada 10 jóvenes de esta generación cambian de empleo aproximadamente cada 12 meses, una frecuencia mayor al promedio nacional, y presentan la tasa de conversión más baja entre los distintos grupos generacionales.
uFlow señaló que la integración de estas variables dentro de los procesos de decisión permite a las instituciones financieras fortalecer sus criterios de evaluación, reducir riesgos y mantener niveles adecuados de colocación sin aumentar la mora. Círculo de Crédito dijo que esto es parte de lo que vendrá a futuro: menos tasas de conversión con mayores riesgos laborales.
