Dice Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates, el fondo de cobertura más grande del mundo, que las economías no se mueven por el dinero sino por el crédito.
Dalio en su ensayo “Cómo funciona la máquina económica” explica que lo que la mayor parte de lo que la gente define como dinero es en realidad crédito, siendo el concepto más generalizado que buena parte del consumo en una sociedad se financia con préstamos.
A partir de esa idea, que va de la mano de sacar a la economía mexicana del letargo, el presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Emilio Romano dijo en el marco de la 89 Convención Bancaria que concluyó el fin de semana pasado que esas entidades financieras están dispuestas a abrir más la llave del crédito.
Le digo que se trata de abrir más porque el año pasado con una economía que apenas creció 0.8 por ciento el crédito de la banca se elevó más de 8 veces, con todo y lo que significa el riesgo de prestar cuando los ingresos de las familias no aumentan o incluso bajan, precisamente por una economía estancada.
De ahí el compromiso de los banqueros de pensar en un escenario donde la demanda agregada puede elevarse a partir de financiar proyectos productivos, y por supuesto el consumo.
La promesa de la ABM es llevar al crédito como porcentaje del PIB al 45 por ciento hacia el 2030 desde el 38 por ciento actual.
Para Romano el dilema de la falta de crecimiento no surgió a partir de la llegada de la 4T, ha acompañado al país en las últimas décadas, aunque la mala noticia es que en los últimos siete años de plano el desempeño del PIB ha estado muy por debajo del potencial de la economía.
Al presidente de la ABM tampoco le quita el sueño la próxima revisión del T-MEC, pues según su diagnóstico la frontera que compartimos con Estados Unidos hace posible entregar productos al otro lado del río Bravo incluso caminando por lo que en el imaginario de la banca no pasa que pueda terminar ese acuerdo comercial porque además es difícil que Norteamérica pueda competir en costos de manufactura sin la ayuda de México.
El caso es que los objetivos del gobierno y la banca son los mismos, y es firme el compromiso de otorgar más préstamos, pues como dice Dalio el crédito es el que crea los ciclos económicos, y aunque algunos piensan que la crisis en Medio Oriente puede traer recesión al mundo los banqueros mexicanos están dispuestos a correr ese riesgo.
Empero, del otro lado de la mesa esta lo obvio: aún falta ver qué tanto apetito por pedir prestado existe entre empresas y familias cuando hay malas noticias desde el exterior.
La ruta del dinero
1.Jean-Marc Mercier Durand, director general de Invex, adelanta que luego de las alianzas que ese banco alcanzó con Volaris, Amazon, Walmart en este año tendrá listos dos acuerdos de más con firmas líderes en sus industrias como parte de una estrategia de tener marcas compartidas en sus tarjetas de crédito. El objetivo es que Banco Invex pueda tener un millón de clientes al cierre de 2026 y mantener el crecimiento de doble dígito en su cartera de consumo.
2.La presidenta Claudia Sheinbaum entregó títulos de concesión a los municipios de Tijuana, Rosarito, Mexicali, Tecate y Ensenada por lo que ya no tendrán que pagar por el agua a terceros, esto como efecto de la nueva Ley Nacional de Aguas.
