Guimo, un sistema de asiento modular y adaptable que busca brindar mayor seguridad y soporte postural a niños con parálisis cerebral, fue seleccionado como ganador nacional del James Dyson Award en su edición de México para el año 2026. Creado por estudiantes del Tec de Monterrey, este innovador proyecto destacó de manera sobresaliente por desarrollar una solución que se adapta perfectamente al crecimiento y a las necesidades específicas de cada infante, ofreciendo al mismo tiempo una alternativa accesible frente a los costosos sistemas posturales especializados existentes en el mercado actual.
Este importante galardón también reconoció este año a Nuva y a Zoom como los flamantes finalistas nacionales, completando así una selecta terna de proyectos mexicanos que utilizan la ingeniería para responder a problemáticas reales de inclusión y salud. Los tres proyectos seleccionados avanzarán de manera directa a la etapa internacional del certamen global, donde competirán con creaciones de todo el mundo para formar parte de la prestigiosa lista de los veinte mejores inventos evaluados por expertos de la industria.
Diseño modular que acompaña el desarrollo infantil
El sistema Guimo fue meticulosamente concebido para que los niños con parálisis cerebral puedan sentarse de manera completamente segura y mantener una postura corporal adecuada prácticamente en cualquier tipo de silla convencional. Su estructura ha sido diseñada pensando en acompañar el crecimiento de los menores entre los 5 y 11 años, operando mediante módulos ajustables que pueden incorporarse o retirarse con suma facilidad conforme el niño va desarrollándose físicamente a lo largo de los años.
Tomando como principal inspiración anatómica la compleja estructura de la columna vertebral humana, cada uno de los componentes de este dispositivo puede ser fijado en diversas posiciones por un especialista clínico. Además, el equipo continúa trabajando de manera constante en nuevas adaptaciones tecnológicas, incluyendo variantes compatibles con sillas de ruedas y una versión comercial destinada para el uso directo en los hogares de las familias mexicanas.
Salud íntima y democratización de la ciencia
Por otro lado, el proyecto Nuva propone un dispositivo con una peculiar forma de dedal diseñado específicamente para permitir la detección oportuna de infecciones en el hogar mediante el análisis automatizado de secreciones. Esta herramienta busca reducir de manera significativa las barreras de acceso y los tabúes sociales que tradicionalmente dificultan que muchas mujeres atiendan su salud íntima de forma privada, rápida y completamente autónoma.
En paralelo, el proyecto Zoom se posiciona como una propuesta educativa sumamente innovadora al ofrecer un microscopio portátil, sostenible y de bajo costo creado con materiales reciclados y tecnología de impresión tridimensional. Esta herramienta busca democratizar de forma radical el conocimiento científico en comunidades rurales y de bajos recursos, permitiendo que los estudiantes realicen prácticas de laboratorio sin depender de costosos equipos institucionales tradicionales.
Talento nacional con proyección global
La destacada selección de estos tres proyectos mexicanos refleja el inmenso talento y la creatividad de una nueva generación de inventores locales comprometidos con el bienestar social. A través de la observación directa y la experimentación científica, estos jóvenes demuestran que el diseño ingenieril puede transformar radicalmente la vida de las personas mediante la resolución de problemas cotidianos de alto impacto humano.
Con el respaldo financiero obtenido tras ganar la fase nacional, los equipos se preparan para afrontar los siguientes retos técnicos dentro del certamen internacional organizado por la fundación. La gran lista global de finalistas se dará a conocer el próximo mes de octubre, manteniendo altas las expectativas sobre el prestigio internacional que el talento mexicano puede alcanzar en esta edición.
