En Estados Unidos, el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) aumentó 0.1% en mayo respecto a abril, en línea con las expectativas del mercado.
A tasa anual, la inflación general se ubicó en 2.3%, por encima del 2.2% registrado el mes previo.
El componente subyacente, que excluye alimentos y energía, presentó una variación mensual de 0.2%, mayor al 0.1% del mes anterior. En su comparación anual, la inflación subyacente incrementó a 2.7% desde el 2.6% observado en abril, lo que revierte parcialmente la tendencia de desaceleración registrada en el mes anterior. El componente subyacente es crucial para evaluar la trayectoria de la inflación general a mediano y largo plazo.
Al interior del componente subyacente, se observan señales mixtas. Por un lado, los servicios de vivienda moderaron su avance de 4.2% a 4.1% anual, mientras que los servicios excluyendo vivienda y energía se mantuvieron sin cambio en 3.1%, un nivel todavía elevado. Ambos rubros continúan por encima del objetivo del 2%, reflejando presiones persistentes en los precios de servicios. Por otro lado, la inflación en bienes excluyendo alimentos y energía repuntó de 0.2% a 0.7% anual, aunque todavía permanece en niveles bajos.
La Reserva Federal estima que la inflación general se ubicará en 3.0% al cierre de 2025, y la subyacente en 3.1%, ambas por encima de su meta del 2.0%. En este contexto, marcado por incertidumbre comercial y la expectativa de impactos inflacionarios derivados de los nuevos aranceles, la Fed ha reiterado que mantendrá una postura prudente. Esperamos que la Reserva Federal priorice un enfoque de cautela, a la espera de la publicación de más datos antes de hacer ajustes adicionales a la tasa. Estimamos un recorte acumulado de 50 puntos base durante 2025.
Análisis económico por Gerónimo Ugarte Bedwell, Economista en Jefe
