El deterioro fiscal y político de Estados Unidos, sumado a la reducción de inversiones por parte de actores internacionales, ha fomentado la caída del dólar estadounidense.
A pesar de una mayor diversificación de reservas, el USD sigue siendo la moneda dominante. Sin embargo, el cambio hacia un entorno multimoneda es evidente y creciente. Esta tendencia podría revertirse si EE.UU logra restaurar la disciplina fiscal y ofrece mayor certeza sobre su política comercial. También es clave que la Fed defina claramente su postura monetaria.
Además, cada vez más bancos centrales reducen su exposición al dólar. Hoy, menos del 58% de las reservas globales están en dólares, frente al 70% de hace 20 años. Esta tendencia refleja una búsqueda de equilibrio monetario y mayor resiliencia ante escenarios globales inciertos.
Por otro lado, aunque la inflación aún se mantiene por encima el rango objetivo de Banxico, la tasa de política monetaria en México ha sido recortada hasta llegar a 8.00% Además, la disciplina fiscal relativa, mantiene una política fiscal prudente que genera confianza en los mercados; estos diferenciadores permiten al país ser visto como un refugio dentro de la región.
El dólar sigue siendo útil para diversificar portafolios. No es necesario evitarlo, sino mantenerlo en proporciones moderadas y complementarlo con otras monedas fuertes, como el EUR. Además, es volátil y predecir su punto más bajo es complejo. Mantener exposición constante pero controlada puede ayudar a mitigar riesgos locales.
En un entorno donde el dólar pierde fuerza, las divisas emergentes se fortalecen y la incertidumbre fiscal en EE.UU. genera nuevas dinámicas, es momento de tomar decisiones estratégicas.
En Skandia, identificamos tres acciones clave para aprovechar este contexto y proteger tu inversión:
1. Disciplina ante la volatilidad:
La volatilidad seguirá presente. Por ello, mantener la disciplina en portafolios de largo plazo es fundamental, aprovechando tácticamente momentos de corrección para invertir de forma gradual.
2. Renta fija como pilar defensivo:
La renta fija de mediano plazo en México continúa ofreciendo tasas reales atractivas. Estos instrumentos deben tener un lugar prioritario en los portafolios, como componente de estabilidad y rendimiento.
3. Renta variable con visión global:
Frente a un mundo más fragmentado por políticas arancelarias y presiones geopolíticas, la renta variable debe gestionarse con una perspectiva global, lo que permitirá diversificar riesgos y capturar oportunidades diferenciadas por región e industria.
Por: Jaime Álvarez, Vicepresidente de Inversiones en Skandia
