El peso mexicano registró una fuerte caída durante la sesión del 21 de noviembre, acercándose nuevamente al nivel de 18.50 unidades por dólar.
El retroceso de la moneda estuvo impulsado por la fortaleza del dólar en los mercados internacionales y por la confirmación de que la economía mexicana se contrajo 0.3% en el tercer trimestre del año, una cifra que tomó por sorpresa a los inversionistas al evidenciar un enfriamiento mayor al previsto.
Los datos débiles del IGAE de septiembre reforzaron las preocupaciones sobre el menor dinamismo económico en servicios y manufactura. Analistas consideran que estas señales de desaceleración podrían derivar en una revisión a la baja del crecimiento esperado para 2025, complicando además el balance para Banxico, que enfrenta una economía más frágil pero con presiones inflacionarias todavía presentes.
El escenario internacional también contribuyó a la presión sobre el peso. La aversión al riesgo aumentó en Asia y Europa tras la publicación de cifras económicas poco favorables en China y un incremento en la volatilidad en los mercados europeos, lo que llevó a los inversionistas a reducir posiciones en activos emergentes.
Otro factor determinante fue la apreciación del yen japonés. El repunte de la divisa asiática incentivó el cierre de posiciones de carry trade, particularmente aquellas ligadas al peso mexicano, uno de los activos preferidos por su atractivo diferencial de tasas. Estos movimientos técnicos profundizaron la depreciación del MXN.
En Estados Unidos, el dólar ganó fuerza después de que el informe laboral mostró la creación de 119,000 empleos en septiembre, por encima de las expectativas. Aunque la tasa de desempleo subió a 4.4%, el mercado interpretó los datos como una señal de resiliencia económica, lo que respaldó al billete verde junto con un mayor apetito por activos refugio.
Si el tipo de cambio se mantiene cerca de los niveles actuales, el peso podría acumular una caída semanal cercana al 0.8%, rompiendo con la estabilidad reciente. La combinación de datos locales débiles, un entorno global adverso y un dólar fortalecido complica el cierre de mes para la divisa mexicana, con riesgos adicionales si continúan las revisiones a la baja del crecimiento y aumenta la volatilidad internacional.
Escrito por Antonio Di Giacomo, Analista Senior de Mercado de XS.com








