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“Nosotros mandamos aquí”

Carlos Manzo | Alcalde de Uruapan

Última actualización el 6 de noviembre de 2025

Tiempo de lectura: 2 minutos

El mensaje es claro y contundente; el artero asesinato del alcalde de Uruapan, Mich., Carlos Manzo, en plena plaza pública, ante decenas de personas reunidas para la celebración del Día de Muertos y a pesar de contar con una “escolta de 14 agentes de la Guardia Nacional” solo tiene un significado: “Nosotros mandamos aquí”. Y lo peor: “contamos con la complicidad de las autoridades locales, estatales y federales”.

Y para muestra, un botón: entre las mafias hay usos y costumbres; cuando se da la orden de desaparecer a un enemigo, a las pocas horas el autor intelectual se presenta ante la familia de la víctima a “ofrecer” sus condolencias.

Michoacán “se pudrió” hace mucho. Desde antes de que en el 2006 se diera la orden de emprender acciones contra el crimen organizado y se le “declarara la guerra” al narcotráfico en esa región del país. Ya era conocido que desde los noventa criminales y las autoridades de entonces “trabajaban juntos” para obtener jugosas ganancias vía la extorsión y el secuestro. Propietarios de ranchos, ganaderos y productores agrícolas comenzaron a abandonar dicha región ante la creciente ola criminal que se desató. No todos pudieron salir y los que se quedaron – principalmente el pueblo – hoy pagan las consecuencias.

Ello se suma a la realidad nacional. Desde hace 7 años México se ha convertido en un “cementerio Nacional”. De aquella frase tristemente célebre “abrazos, no balazos” hemos transitado a lo torpemente expresado por la inquilina de Palacio Nacional: “No regresará la guerra contra el narco que tanto dañó al país”.

La delincuencia, los narcos y el crimen organizado le apuntan con un arma a México y a millones de familias mexicanas todos lo días. ¿Cuántas balas más disparadas por ellos tienen que seguir acabando con la vida de personas inocentes mientras que el oficialismo rechaza toda ayuda y colaboración para garantizar la seguridad frente al crimen organizado?

¡También son culpables los incapaces de poner orden y encontrar a quienes aprietan el gatillo! ¡Culpables son también los que apoyan y garantizan impunidad a los asesinos!

Ataques con explosivos, cruentas balaceras, fosas clandestinas, campos de exterminio (aunque lo niegue la autoridad), más de 227 mil muertos, más de 6 mil feminicidios, más de 130 mil personas desaparecidas es lo que vive nuestro país en la actualidad, lo que lo ha convertido en un Estado Fallido que está paralizado social y económicamente (no hay crecimiento) mientras más del 60 por ciento del territorio nacional es literalmente controlado por los cárteles de la droga y grupos el crimen organizado.

En México, con el solo hecho de ser opositor es una razón para ser asesinado. Enfrentar a los narcotraficantes y al gobierno, que ya son uno solo, representa un altísimo riesgo. Así lo demuestra el lamentable asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, quien con valentía y determinación hizo frente alcalde crimen organizado; o el crimen del líder de los limoneros de Apatzingán, Bernardo Bravo, quien se opuso visiblemente a la extorsión de la que son víctimas los productores agrícolas de Michoacán.

Por ello, más que “planes y programas”, urge regresar al establecimiento de condiciones que garanticen la paz y la reconciliación de México. Que se dejen de lado las actitudes sectarias y de división desde el poder, que tanto daño le han hecho al país.