Para el último día de octubre de 2025, el tipo de cambio del peso mexicano frente al dólar estadounidense exhibe un desempeño vulnerable, acercándose nuevamente a las 18.60 pesos por dólar, luego de registrar pérdidas que lo ubican en torno a las 18.58 unidades por dólar al momento de escribir este artículo.
Este escenario refleja tanto factores globales, como el fortalecimiento del billete verde, como factores domésticos, entre ellos una señal de tono restrictivo emitida por Jerome Powell, presidente de la Federal Reserve, tras su reciente recorte de tasas.
El saldo semanal para el peso es negativo: la depreciación superó el 0.90% en los últimos siete días, mientras que en el transcurso de octubre la pérdida acumulada asciende a más de 1.50%. Esta corrección opaca parcialmente la apreciación neta que la moneda había mostrado en meses recientes, aunque aún persisten factores de riesgo que podrían empujar la cotización hacia niveles más débiles.
El debilitamiento del peso también puede interpretarse como un reflejo de señales de desaceleración económica en México. La menor fortaleza de la moneda frente al dólar puede estar atrayendo la atención de inversores que perciben una mayor vulnerabilidad en el crecimiento económico y en la dinámica de los flujos de capitales hacia el país. En este contexto, un quiebre bajo la resistencia de las 18.62 unidades por dólar podría abrir camino a una extensión de la depreciación hasta el nivel de 18.75 pesos por dólar, si los mercados optan por descontar un mayor riesgo país o un menor apetito por México.
En el ámbito internacional, el índice dólar, referencia de fortaleza del billete verde frente a una cesta de monedas, subía alrededor de 0.26% hasta los 99.80 puntos, encadenando tres meses consecutivos de avance. Este impulso del dólar globalmente implica una mayor presión sobre las monedas emergentes, incluido el peso mexicano, al intensificarse las salidas de capital o los flujos hacia activos denominados en dólares.
La tasa implícita de probabilidad de un recorte adicional de la Fed en diciembre cayó bruscamente: de aproximadamente 92% a cerca de 66% tras las declaraciones de Jerome Powell, que reafirmaron un tono más cauteloso y restrictivo. Este ajuste en las expectativas incrementa la prima de riesgo cambiario en economías emergentes que compiten por flujos frente a EE.UU., y en particular en México, donde la apreciación del dólar se combina con factores locales de riesgo.
A pesar del panorama retador, existen luces al final del túnel desde el frente externo: analistas de BX+ señalan que el apetito por riesgo podría mejorar gracias a los sólidos resultados de empresas tecnológicas como Amazon, Apple y NVIDIA, así como por señales de distensión comercial entre EE.UU. y China, tras la reciente tregua anunciada entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping. De cristalizarse un ciclo de mayor riesgo global y de flujos hacia activos emergentes, el peso podría estabilizarse o incluso recuperar parte del terreno perdido.
En resumen, el cierre de octubre para el peso mexicano se perfila con presión a la baja. El debilitamiento del dólar frente al peso responde tanto a factores externos, en los que el dólar fuerte y un Fed más restrictivo juegan un papel central, como a internos, en los que la economía mexicana exhibe señales de menor empuje. No obstante, la posibilidad de que mejore el apetito porel riesgo internacional plantea una ventana para la estabilidad o un rebote modesto. En este escenario, todo dependerá de la evolución de los flujos internacionales, de la política monetaria estadounidense y del desempeño económico de México.
En conclusión, el peso mexicano entra al cierre de octubre con marcadas vulnerabilidades frente al dólar, atrapado entre un dólar global fortalecido y una economía local que no ofrece por ahora un contrapeso sólido. El quebranto cercano a los 18.60 pesos por dólar deja claro que el riesgo de que la depreciación se extienda hasta 18.75 está presente. Sin embargo, en un mundo donde toman protagonismo las tecnologías, la renta variable global y una posible mejora del apetito por riesgo, el peso aún puede hallar soporte si esos factores juegan a su favor. Antonio, como tu análisis macrofinanciero bien muestra, el desenlace dependerá tanto del ritmo de la política de la Fed como de la fortaleza relativa de México en ese flujo internacional de capitales.”
- Análisis de Antonio Di Giacomo, Analista de Mercados Financieros para LATAM en XS.







