Para los líderes, la IA es un factor clave para la innovación, pero sus estándares operativos formalizados siguen siendo escasos. La eficacia de la IA se ve obstaculizada por una alineación críticamente deficiente entre áreas y marcos de gobernabilidad poco desarrollados.
Las empresas están empezando a madurar y reinventar la IA desde una perspectiva más estructurada y estratégica, luego de años de experimentación. FICO, empresa global líder en software de analítica predictiva y gestión de decisiones, auspició una encuesta global elaborada por Corinium y que respondieron líderes C-Level del sector de servicios financieros, con el fin de comprender cómo evoluciona la IA y qué se requiere para desbloquear la próxima ola de esta tecnología disruptiva.
Evolución de la IA y metodología del estudio
El ejercicio consideró a líderes de la industria financiera de América, Asia, Europa y Australia/Nueva Zelanda. El cuestionario se dividió en tres partes: una para directores de Analítica (CAOs) y directores de IA (CAIOs), otra para directores de Información (CIOs) y directores de Tecnología (CTOs), y una más para todos los participantes. Los encuestados evaluaron las capacidades, desafíos y planes de sus organizaciones en relación con la IA Responsable, desde sus diferentes roles.
Se exploraron los factores que impulsan la inversión en esta tecnología, la colaboración entre áreas, la madurez operativa, la gobernabilidad del riesgo, las expectativas en torno al retorno de inversión (ROI) y las prioridades de innovación. El resultado es el informe “Estado de la IA Responsable en los servicios financieros 2025: Cómo liberar valor empresarial a gran escala”, que revela que, si bien las tecnologías generativas (GenAI) y agentivas siguen siendo el centro de atención, la IA Responsable –combinada con tecnologías de inteligencia de decisiones y colaboración hombre-máquina– se perfila como la verdadera base para un valor reconocido, escalable y sostenible.
Impulsores de inversión y alineación estratégica
La encuesta confirma que la IA está en la antesala de un nuevo paradigma. Más de la mitad de los líderes en general citan la experiencia del cliente (66%), metas ejecutivas para hacer más con la IA (63%) y la diferenciación competitiva/mayor rendimiento (61%) como los principales impulsores para invertir en IA, por sobre opciones más tradicionales como la regulación/gestión de riesgos (47%) y una mayor eficiencia de costos (44%).
De cara al futuro, el panorama es similar. Al preguntarles sobre lo que más les emociona de la innovación de la IA para los próximos 5 años, los CAOs/CAIOs mencionaron la adopción de la IA Responsable y la auditabilidad del uso de la IA en primer lugar (con 46% de las respuestas), empatado con las experiencias de cliente mejoradas; en segundo lugar, la colaboración entre la IA y los humanos (40%), y en tercero, las soluciones mejoradas de IA en tiempo real (39%).
Desafíos operativos y estándares de implementación
Por su parte, lo que más entusiasma a los CIOs/CTOs es la colaboración entre la IA y los humanos (49%), quedando por debajo la adopción de la IA Responsable y la auditabilidad de su uso y las soluciones mejoradas de IA en tiempo real (con (43% y 40%, respectivamente). El informe encontró que actualmente muchas organizaciones desarrollan y despliegan soluciones de IA en múltiples silos. Es decir, cada equipo o área usa herramientas, frameworks y criterios de evaluación diferentes, y los modelos se construyen, prueban y monitorean de forma independiente.
Además de la duplicación de esfuerzos que esto significa, las organizaciones lidian con estándares inconsistentes y puntos ciegos en el desempeño, riesgo y responsabilidad potencialmente críticos debido a esto. El entusiasmo también se ve atenuado por retos operativos que siguen persistiendo, como el hecho de que falta alineación entre las actividades de IA y lo que la empresa necesita.
