La economía mexicana inició el año con un incremento en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), el cual registró un avance mensual del 0.38%. Este movimiento llevó la inflación general a un nivel anual del 3.79%, superando el registro de diciembre, aunque manteniéndose dentro del rango objetivo del Banco de México.
El repunte observado se atribuye, en gran medida, a los recientes ajustes realizados a la Ley del IEPS, los cuales impactaron de forma directa en el costo de diversos productos. No obstante, las autoridades monetarias consideran que este fenómeno es de carácter transitorio y su efecto en los precios tenderá a disiparse en los próximos meses.
Presiones persistentes en el componente subyacente
Por su parte, la inflación subyacente, que elimina los bienes y servicios con precios más volátiles, mostró una resistencia mayor de la esperada al ubicarse en 4.52% anual. Este indicador es seguido de cerca por los analistas, ya que refleja de mejor manera la tendencia inflacionaria de mediano plazo en el país.
Dentro de este rubro, las mercancías reportaron un incremento anual del 4.56%, impulsadas principalmente por el costo de los alimentos, bebidas y tabaco. Asimismo, los servicios no se quedaron atrás, destacando aumentos significativos en sectores como la educación y otros servicios especializados.
Comportamiento de los productos agropecuarios y energéticos
A diferencia del resto de los indicadores, la inflación no subyacente presentó una disminución mensual del 0.36%, situando su tasa anual en 1.39%. Esta baja fue posible gracias a que las variaciones negativas en los precios de frutas y verduras compensaron los incrementos en los productos pecuarios.
Los productos pecuarios sufrieron presiones debido a condiciones climáticas adversas que afectaron la producción nacional durante el arranque del año. A pesar de ello, el manejo de las tarifas autorizadas por el gobierno ayudó a contener una presión mayor en este componente específico del índice.
Perspectivas de política monetaria y metas del Banco de México
Ante la persistencia de los precios en alimentos y servicios, el Banco de México ha postergado su expectativa para alcanzar la meta del 3.00% hasta el segundo trimestre de 2027. Este ajuste sugiere que el camino hacia la estabilidad de precios será más prolongado y gradual de lo que se había estimado anteriormente.
En términos de estrategia, se anticipa que el banco central realice un ajuste en la tasa de fondeo durante su reunión de mayo, buscando equilibrar el crecimiento con el control inflacionario. Los especialistas proyectan que la tasa podría situarse en un 6.75% como parte de este ciclo de política monetaria restrictiva pero adaptativa.
Valmex: Gerónimo Ugarte Bedwell, Alejandra Cortés Ordoñez, Luis Fernando Campos y Daniel Castillo Rodríguez.
