La movilidad flexible como alternativa a la propiedad

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El precio medio de un coche nuevo en España ya supera los 44.000 euros y se ha encarecido más de un 45 % desde 2019. Este contexto, sumado al aumento del coste de vida y a los cambios en el uso del vehículo en las ciudades, está llevando a cada vez más conductores a replantearse la propiedad del coche y a explorar fórmulas de acceso más flexibles.

En este escenario, Amovens, la compañía líder en alquiler de coches entre particulares en España, analiza cómo está evolucionando la relación con el coche y detecta las siguientes claves. El precio medio de un coche nuevo en España se sitúa en 44.419 euros, un 45,6 % más que en el periodo previo a la crisis inflacionaria.

Barreras financieras y nuevos hábitos urbanos

Asumir la compra de un vehículo implica hoy un compromiso financiero mucho mayor, lo que hace que la decisión se analice más y se retrase en muchos hogares. En entornos urbanos, cada vez más personas optan por acceder a un coche solo cuando lo necesitan, en lugar de asumir los costes fijos de propiedad.

El coche no desaparece, pero cambia su papel: pasa de ser un activo permanente a un recurso bajo demanda que se utiliza de forma puntual para viajes, ocio o necesidades concretas. Aun así, hay perfiles que siguen necesitando un vehículo de manera frecuente, especialmente en el caso de familias o profesionales con uso intensivo.

Optimización de costes y eficiencia del activo

Para estos perfiles crecen fórmulas intermedias que combinan acceso continuo con optimización de costes. A este precio de compra se suman el seguro, mantenimiento, impuestos y depreciación, factores que elevan considerablemente el gasto total anual.

Según estimaciones del sector, el coste total de propiedad de un vehículo puede superar los 6.000 euros anuales incluso con un uso moderado, lo que refuerza la tendencia a replantear la compra. En paralelo, distintos estudios apuntan a que un coche privado pasa más del 90 % del tiempo estacionado.

El futuro de la movilidad como servicio

Esta infrautilización lleva a muchos conductores a cuestionar si compensa asumir una inversión superior a 44.000 euros para un uso puntual. Alberto Bajjali, CEO de la compañía, analiza cómo el encarecimiento del automóvil está transformando los hábitos de movilidad actuales.

“No se trata de renunciar al coche, sino de dejar de entenderlo como un bien que hay que poseer para empezar a verlo como un servicio. Estamos viendo un cambio claro hacia modelos más flexibles y racionales”, explica el directivo para concluir el análisis de la situación.

By Laura Larrondo

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