Activismo ambiental selectivo

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En el Golfo de México no sólo flota el chapopote. También flota la confusión y el encubrimiento. Ambos patrocinados por Petróleos Mexicanos que dicen haber recuperado 549 metros cúbicos de hidrocarburo en Tabasco, y haber desplegado a cientos de especialistas.

A pesar de ello, la versión de la presidenta Claudia Sheinbaum descarta que el derrame sea responsabilidad de la paraestatal. Entonces, ¿para qué la reacción de la empresa que lleva Víctor Rodríguez Padilla si no fue su culpa? ¿O quién le mira a la Presidenta?

Hablamos de un daño que, según los informes, se extiende en 630 kilómetros de litoral, con 51 puntos afectados, y un impacto que ya obligó a comunidades enteras a detener su actividad y poner en pausa su medio de subsistencia.

Mongabay Latam junto con Data Crítica, y el trabajo científico de instituciones como ECOSUR, la UABC y la UNAM demuestran que esto no es nuevo.

Durante años se han detectado manchas de petróleo en el Golfo de México, mientras la autoridad lo niega o si acaso reconoce derrames menores siendo la constante no es el accidente sino la omisión, y claro, la profundización del daño ambiental.

Pemex, según esa investigación, ha minimizado o de plano ignorado eventos que la evidencia satelital registra de manera incontestable, aunque desde el gobierno sigan diciendo que no lo ven.

Pero existe otro silencio que llama la atención. ¿Dónde están las ONG ambientalistas? ¿Dónde está Greenpeace?

Su reacción ha sido apenas perceptible. Un posicionamiento tibio frente a un desastre con implicaciones históricas y donde no se cuestiona las ineficiencias de obras icónicas y ocurrencias de la 4T.

Se trata de un activismo selectivo de las ONG que se preocupan por pasivos ambientales y que suelen ser estridentes cuando conviene a sus intereses, usualmente contra empresas o industrias, pero prudente cuando puede incomodar a los gobiernos de Morena.

Mientras tanto el daño avanza, los arrecifes, las tortugas y los peces mueren alrededor de la refinería de Dos Bocas, pero las responsabilidades se diluyen como manchas de aceite en el océano. Porque aquí no sólo hay un problema ambiental, hay otro más profundo: el de un país donde nadie parece decir la verdad.

La ruta del dinero

La publicación del libro “Eugenio Garza Lagüera: Liderazgo con propósito” pone sobre la mesa cómo se construyó el músculo corporativo de FEMSA. La obra, coordinada por el historiador Javier Lara Bayón, no sólo revisa la biografía del empresario, también las decisiones que marcaron el rumbo del grupo por décadas, desde la anticipación a la consolidación global de la industria cervecera hasta la permanencia de OXXO cuando era negocio incipiente y con resultados adversos. En su presentación José Antonio Fernández Carbajal recordó ese episodio como apuesta contracorriente que terminó por convertirse en el principal motor del conglomerado. Más que nostalgia empresarial, el recuento evidencia que la posición actual de FEMSA responde a estrategias tomadas bajo escenarios adversos, y con horizonte de largo plazo.

Total Play que dirige Eduardo Kuri emitió certificados bursátiles por mil millones de pesos a plazo de 344 días y una tasa de interés de TIIE más 225 puntos base. Con esos recursos el operador de TV de paga y acceso a internet refinanciará deuda con mayor costo.

By Rogelio Varela

Columnista de Negocios y Finanzas Columna Corporativo El Heraldo de México; Director del portal vertical de noticias Índice Corporativo. rogelio.varela@indicecorporativo.com

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