El reciente plan de acción sobre minerales críticos entre México y Estados Unidos busca asegurar las cadenas de suministro de Norteamérica y reducir la dependencia de Asia. Un nuevo análisis de S&P Global Market Intelligence indica que esto posiciona a México como un proveedor estratégico fundamental.
Esta alianza abre la puerta a medidas comerciales como pisos de precios o cuotas para impulsar el comercio preferencial de minerales clave. En el marco de la reciente reunión ministerial sobre el tema, ambos gobiernos acordaron un plan para mitigar las vulnerabilidades existentes.
Implicaciones de la política internacional
Un análisis de S&P Global Market Intelligence profundiza en las implicaciones de este plan, el cual se alinea con la política de la administración Trump de reducir la dependencia de importaciones de China. Asimismo, se vincula con la estrategia de la Presidenta Claudia Sheinbaum de fortalecer la integración con el mercado estadounidense.
Respecto a la potencia minera estratégica, México es uno de los mayores productores mundiales de 6 de los 60 minerales críticos considerados por EE. UU. Entre estos destacan la plata, que representa el 27% de la producción global, y el espato flúor con un 22%.
Redireccionamiento y medidas comerciales
El plan probablemente buscará que las exportaciones de minerales y concentrados de plomo, zinc y cobre se queden en Norteamérica. Actualmente, estos materiales se dirigen mayoritariamente a mercados asiáticos como Corea del Sur y China para su procesamiento final.
Existe una alta probabilidad de que se implementen medidas restrictivas para asegurar la estabilidad del sector. El ejecutivo mexicano tiene la facultad de imponer cuotas por decreto, aunque los pisos de precios requerirían la aprobación del Congreso.
Desafíos en la política interna
A pesar del acuerdo, la Presidenta Sheinbaum ha reiterado que no se otorgarán nuevas concesiones mineras en el país. Esta postura se mantiene bajo la estricta ley de 2022, lo que podría limitar la atracción de nuevas inversiones extranjeras.
El éxito de este proyecto dependerá de cómo el gobierno equilibre los compromisos internacionales con su política interna. Resulta un tema de alto interés para la economía y el sector empresarial en el contexto de la revisión del T-MEC.
