Natura y la economía regenerativa

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En 2015 John Fullerton, un gestor de fondos en Wall Street, acuñó el término Economía Regenerativa. John, un economista poco ortodoxo, concibió su idea como una alternativa al capitalismo donde empresas y negocios pueden tener armonía con el bienestar humano y del planeta, y al mismo tiempo, generar valor para las sociedades. El término va más allá de la economía circular al tener como objetivo que las empresas en su interacción puedan restaurar y mejorar los ecosistemas, considerando que los recursos son finitos.

La propuesta de Fullerton tomó forma en el Capital Institute y ha sido ampliamente estudiada en varias universidades como Yale, aunque no es fácil su ejecución, en esto coincidimos todos, porque se trata de restaurar décadas de impacto, y todavía son pocas las organizaciones que pueden decir que tiene un plan estratégico hacia una economía regenerativa.

Una empresa que ha decidido emprender esa audaz reinversión de la economía es Natura, que en todos sus procesos busca estar al servicio de la vida. Desde su fundación en 1969 en Brasil, la firma, ahora global, adoptó una actitud consciente y nunca basó su modelo en fomentar las compras impulsivas, a través de promesas milagrosas; en cambio, buscó desde el principio cultivar relaciones a largo plazo, basadas en lazos humanos de confianza y cuidado. Estos valores se mantienen vivos gracias a la visión de su fundador Luiz Seabra, quien imaginó una empresa capaz de integrar los conocimientos científicos y la sabiduría de las comunidades tradicionales de la Amazonia.

Ahora esa estrategia hacia una empresa regenerativa se mide con la metodología Integrated Profit & Loss que monetiza los impactos socioambientales. Pero, ¿cómo medir esto?, bueno, actualmente por cada real que ingresa a Natura, la compañía devuelve 2.5 reales a la sociedad y el objetivo que nos hemos propuesto hacia 2030 es que sean 4 reales.

Como empresa brasileña un foco de atención se centra en la selva tropical de la Amazonia donde trabajamos temas de sociobiodiversidad en 46 comunidades, lo que significa beneficiar a unas 110 mil familias con la preservación de 2.2 millones de hectáreas, y la noticia es que ese aprendizaje queremos llevarlo a los países donde tenemos operaciones y que tienen entornos ambientales diversos como México, Argentina, Chile, Colombia, Francia, Perú, Estados Unidos y Australia. Paradójicamente hoy sabemos que la selva produce más riqueza en pie que talada.

Se trata de un plan para los próximos 24 años para ser una empresa totalmente regenerativa con una visión sistémica que parte desde el empleo de materias primas con agroecología hasta el diseño de sus productos donde la totalidad de los plásticos son sustituidos por materiales renovables, retornables, biodegradables y compostables.

Pero la fortaleza de Natura radica en la especial atención a cada una de sus áreas de influencia, en México tenemos una fuerza de ventas de unos 420 mil consultoras y consultores de belleza, de la cual 90 por ciento son mujeres que perciben ganancias en función de su desempeño, pero donde se resalta un modelo de gestión llamado red de relaciones sustentables, que permite a consultoras crear lazos con sus clientes, al mismo tiempo que reciben ayuda para tener una mejor convivencia con sus familias, emprendimiento, desarrollo profesional y combate a la violencia de género.

Sabemos que hay un camino por andar hasta lograr nuestro objetivo de ser la primera compañía global regenerativa, pero ya cruzamos el banderazo inicial de esta carrera y sabemos cómo llegar a la meta. Estamos optimistas porque pensamos que más actores privados, públicos, comunitarios, instituciones se irán sumando en esta alianza regenerativa porque el sistema se cambia realmente en red.

Autor: Francisco Demesa

By Laura Larrondo

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