Avantika impulsa la eficiencia operativa a través de la tecnología

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A pesar del interés por la inteligencia artificial, muchas compañías no están logrando adoptarla ni capturar sus beneficios, debido a bloqueos tecnológicos, falta de control sobre su información y entornos que no están preparados para operar con confianza.

En un escenario donde la inteligencia artificial redefine la competitividad empresarial, diversas organizaciones enfrentan un desafío crítico: gran parte de la tecnología en la que han invertido no está generando valor real, y en algunos casos, se ha convertido en un freno operativo, financiero y estratégico. Estudios del sector estiman que más del 60% de las compañías no aprovechan por completo sus inversiones tecnológicas.

Obstáculos para la adopción de IA

Esto se traduce en costos innecesarios, procesos ineficientes y menor capacidad para tomar decisiones con claridad. El impacto es aún mayor cuando se busca avanzar hacia modelos impulsados por inteligencia artificial sin tener control, orden y confianza sobre la operación tecnológica.

“Hoy el reto no es tener más tecnología, sino tener tecnología útil. La diferencia está en qué tanto esa tecnología fortalece el negocio, protege la información crítica y permite a las empresas avanzar con mayor claridad y confianza”, señaló Luis Fridman, director general de Avantika.

Un modelo basado en la utilidad

Con una base de más de 400 clientes en México y Estados Unidos, Avantika ha identificado un patrón recurrente en el mercado: el principal obstáculo para avanzar hacia modelos impulsados por inteligencia artificial no es falta de inversión, sino la falta de visibilidad, control y estructura tecnológica dentro de las organizaciones. Las empresas que están logrando adaptarse con mayor rapidez comparten una visión distinta: priorizan la utilidad de la tecnología por encima de su acumulación.

Desde esta perspectiva, Avantika impulsa un modelo que parte de entender el negocio antes que la tecnología. Esto implica identificar qué procesos generan valor real para la organización , detectar áreas donde la complejidad tecnológica frena la operación y distinguir entre tecnología que suma y la que estorba.

Ciberseguridad y rentabilidad del negocio

Bajo esta óptica, la ciberseguridad deja de ser un componente aislado y se convierte en una capacidad estratégica del negocio: protege los activos más críticos y permite operar, crecer y adoptar nuevas capacidades —como la inteligencia artificial— con mayor certidumbre. Los resultados de este enfoque son tangibles para los equipos directivos.

De acuerdo con información de la compañía, modelos especializados de soporte y ciberseguridad pueden generar ahorros de hasta 45% en costos de TI, además de reducir riesgos financieros y operativos y fortalecer la continuidad del negocio.

Liderazgo y adaptabilidad del futuro

“Las empresas que van a liderar en los próximos años no serán las que más inviertan en tecnología, sino las que mejor la utilicen. La tecnología útil es la que da control, claridad y velocidad para crecer”, agregó Fridman. En un entorno donde la competitividad depende cada vez más de la capacidad de adaptación y resiliencia digital.

Avantika impulsa una visión clara: el verdadero valor tecnológico no está en tener más sistemas, sino en contar con herramientas que realmente simplifiquen, protejan y potencien el negocio.

By Adrián Campos

Reportero interesado en la tecnología y los negocios. Editor y conductor en medios especializados en tecnología de la información. Me pueden localizar en mis redes sociales y mi correo electrónico adrian.campos@indicecorporativo.com

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