Una delegación de alto nivel del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) realizó esta semana una visita a México para reafirmar la alianza con el Gobierno y avanzar en la implementación de una nueva estrategia país orientada a fortalecer la soberanía alimentaria, aumentar la resiliencia climática de los productores agropecuarios de pequeña escala y promover la inclusión social en las zonas rurales. La delegación sostuvo reuniones con autoridades del Gobierno de México para coordinar el trabajo conjunto en el marco del nuevo Programa sobre Oportunidades Estratégicas Nacionales (COSOP) 2026–2031. Esta hoja de ruta guiará las inversiones del FIDA en México, que estarán enfocadas principalmente en los estados del sur, donde persisten mayores desafíos de desarrollo.
Impulso a la Capacidad Productiva
Donal Brown, Vicepresidente Asociado de Operaciones del FIDA, destacó durante la visita que “México y el FIDA mantienen una alianza histórica basada en una visión compartida de transformación rural. La estrategia país 2026-2031 refleja esa visión común, en línea con las prioridades nacionales para fortalecer la producción agropecuaria, generar empleo y ampliar las oportunidades en los territorios rurales más vulnerables”. Desarrollada por el FIDA y el Gobierno de México, la estrategia reforzará la capacidad productiva y mejorará la conexión de los productores con los mercados, por ejemplo, a través de soluciones tecnológicas y de asistencia técnica.
Resiliencia y Sostenibilidad Ambiental
Para contrarrestar los efectos del cambio climático, las comunidades rurales fortalecerán su resiliencia mediante la restauración de suelos degradados y la adopción de tecnologías climáticamente inteligentes. Asimismo, se promoverá una mayor inclusión social y económica de mujeres y comunidades indígenas mediante programas de educación financiera, acceso a productos adaptados a sus necesidades y mayor participación en actividades agrícolas y forestales. El FIDA cofinancia actualmente en México el proyecto Cuenca Balsas, implementado por la Comisión Nacional Forestal. Durante la misión, la delegación conoció una ambiciosa iniciativa de restauración ambiental liderada desde hace más de 20 años por comunidades indígenas en la región de la Mixteca Alta de Oaxaca y respaldada actualmente por el proyecto Cuenca Balsas. Las comunidades han restaurado más de 25 000 hectáreas mediante obras de conservación de suelo y la plantación de árboles. Esta zona árida y degradada se ha transformado en un refugio forestal que genera beneficios tangibles, como la mayor disponibilidad de agua para las comunidades de la zona.
Impacto Colectivo y Alianzas Financieras
Rocío Medina Bolívar, Directora Regional del FIDA para América Latina y el Caribe, destacó que “el proyecto Cuenca Balsas demuestra cómo las alianzas estratégicas entre distintos socios financiadores pueden multiplicar el impacto de las inversiones. Además de aportar recursos propios, el FIDA tiene la capacidad de articular proyectos y movilizar financiamiento adicional para impulsar el desarrollo rural a largo plazo”. Además de Oaxaca, el proyecto Cuenca Balsas tiene presencia en otros siete estados de México —Guerrero, Jalisco, Estado de México, Michoacán, Morelos, Puebla y Tlaxcala—, promoviendo junto a las comunidades rurales la producción, transformación y comercialización de bienes derivados del aprovechamiento sostenible de los recursos forestales.
Inversión y Participación Corporativa
El proyecto generará un impacto positivo para 200 000 personas y representa una inversión de más de USD 90 millones, financiados por el FIDA, el Gobierno de México y el Fondo Verde para el Clima. La nueva estrategia país del FIDA también promoverá la participación del sector privado en el desarrollo rural. Este fue el tema central en un diálogo organizado por el FIDA y la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey, que convocó a instituciones multilaterales, sector público, sector privado, banca de desarrollo y academia. Durante el encuentro, se destacó el papel fundamental del sector privado en el desarrollo rural y la transformación de los sistemas alimentarios en México. Asimismo, el FIDA presentó su estrategia de inversión en el sector privado en México para los siguientes años, con miras a identificar nuevas oportunidades y espacios de colaboración.
