Efecto Mundial 2026 y el gran apagón en las oficinas

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A una semana del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y siendo México uno de los tres países sede, el impacto del torneo ya comenzó a sentirse dentro de las organizaciones. Conversaciones sobre partidos, agendas ajustadas y equipos pendientes de los resultados forman parte de una dinámica que trasciende lo deportivo y pone sobre la mesa una pregunta clave para el mundo laboral: ¿cómo mantener el desempeño cuando millones de personas comparten un mismo momento de atención colectiva?

Gestión del talento en el torneo

Este fenómeno -que algunos especialistas describen como un “blackout corporativo”- no necesariamente implica una caída en productividad, sino un cambio temporal en los patrones de atención y comportamiento dentro del trabajo. LHH, firma global líder en soluciones integrales de talento con más de 50 años de experiencia global, está convencida de que, más que intentar contener este efecto, las empresas hoy tienen una oportunidad para fortalecer la confianza e impulsar modelos flexibles.

Cuando el Mundial llega a la oficina, el alcance del torneo lo convierte en uno de los pocos eventos capaces de modificar rutinas cotidianas a nivel global. Y el entorno laboral no es la excepción a esta nueva dinámica compartida.

Nuevos liderazgos y flexibilidad laboral

“Entre 30 y 40% de los colaboradores siguen eventos deportivos durante el horario laboral; ya sea mediante transmisiones, actualizaciones en tiempo real o conversaciones relacionadas con los partidos”, indicó Fernanda Paéz Peral, Senior Director de LHH México. Lejos de interpretarse únicamente como una distracción, este comportamiento refleja una realidad cada vez más visible: las personas esperan entornos laborales que reconozcan que la vida personal y profesional conviven de forma más integrada.

«Los colaboradores no dejan de ser personas cuando inicia la jornada laboral. Las organizaciones que mejor responden son aquellas que entienden este contexto y encuentran maneras inteligentes de integrarlo sin perder foco en el negocio», puntualizó Fernanda. Frente a esta realidad, algunas organizaciones ya han ido ajustando la forma en que gestionan sus equipos, donde actualmente, entre el 30 y 45% de los líderes permiten cierto nivel de flexibilidad para mantener la continuidad operativa.

Transformación de la cultura organizacional

Este cambio refleja una evolución más amplia del liderazgo: pasar del control constante hacia modelos basados en confianza, autonomía y resultados. Para las organizaciones, el desafío ya no consiste en evitar que las personas hablen del Mundial, sino en generar claridad sobre prioridades y objetivos mientras se mantiene una experiencia positiva para el colaborador.

Uno de los errores más comunes consiste en asumir que el tiempo dedicado a seguir un partido equivale automáticamente a una pérdida de productividad. La experiencia de los últimos años en cuanto a modelos híbridos ha demostrado que los colaboradores son capaces de reorganizar tiempos, redistribuir tareas y mantener el cumplimiento de objetivos cuando existe alineación sobre responsabilidades.

By Laura Larrondo

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