El Fondo Monetario Internacional (FMI) actualizó sus perspectivas económicas, señalando que, aunque el crecimiento global muestra cierta resiliencia, el panorama continúa dominado por riesgos a la baja.
Las tensiones comerciales, la fragmentación geoeconómica y la incertidumbre fiscal complican el entorno para las políticas públicas. En este contexto, el FMI recomienda calibrar cuidadosamente las respuestas de política económica para preservar la estabilidad y fomentar la inversión.
El pronóstico de crecimiento económico mundial para 2025 se revisó al alza de 2.8% a 3.0% y para 2026 de 3.0% a 3.1%, respecto al escenario de abril. Este ajuste refleja un mayor dinamismo en el comercio y la inversión durante el primer semestre del año, impulsado por la anticipación de envíos hacia Estados Unidos ante la expectativa de mayores aranceles. También influyó la mejora en las condiciones financieras globales y la depreciación del dólar. Sin embargo, los estimados de crecimiento son menores al promedio histórico previo a la pandemia de 3.7%.
Las estimaciones de crecimiento para 2025 muestran ajustes relevantes en algunas economías: Estados Unidos aumentó de 1.8% a 1.9%, China pasó de 4.0% a 4.8%, la Zona Euro de 0.8% a 1.0%. En el caso de México, también se registró un ajuste a la alza de -0.3% a 0.2%.
Respecto a la inflación, el FMI mantiene su expectativa de moderación gradual. Se proyecta que la inflación global general baje a 4.2% en 2025 y a 3.6% en 2026, con las economías avanzadas acercándose más rápido a sus metas de inflación que los mercados emergentes y en desarrollo. Sin embargo, los efectos de los aranceles serán diferenciados: en Estados Unidos presionarán al alza los precios al consumidor, mientras que en el resto del mundo contribuirán a moderar las presiones inflacionarias.
El FMI recomienda reducir la incertidumbre derivada de políticas comerciales mediante marcos comerciales claros y promover la cooperación entre países, especialmente cuando las reglas actuales del sistema internacional no funcionan como se esperaba. Asimismo, llama a modernizar las normas comerciales de forma multilateral cuando sea posible, y a explorar soluciones regionales o bilaterales sin escalar tensiones. Adicionalmente, el FMI advierte que las políticas industriales proteccionistas y los subsidios generalizados pueden ser costosos y distorsionantes, por lo que deben ser focalizados en fallas de mercado específicas.
En materia fiscal, el FMI subraya la importancia de restaurar el espacio fiscal a través de planes creíbles de consolidación a mediano plazo, mientras que en política monetaria insta a calibrar cuidadosamente las decisiones, considerando los distintos efectos de los aranceles, como choques de oferta o demanda dependiendo del país en que se apliquen.
