El peso mexicano registró una fuerte volatilidad frente al dólar estadounidense el viernes, influenciado por nuevos datos económicos.
El principal impulsor fue un informe de empleo estadounidense sorprendentemente débil, que afectó al sentimiento. El crecimiento del empleo en EE.UU. se desaceleró mucho más de lo esperado en julio, y los datos del mes anterior se revisaron fuertemente a la baja, lo que sugiere que el mercado laboral podría estar mostrando signos de estancamiento, y desafiando la visión anterior de un mercado laboral estadounidense resistente que podría soportar las amenazas arancelarias y las tasas de interés restrictivas.
Al mismo tiempo, el peso encontró cierto apoyo cuando el presidente estadounidense Donald Trump concedió a México una prórroga de 90 días de un aumento arancelario previsto. Mientras tanto, en México, la confianza empresarial fue ligeramente mejor de lo esperado. Sin embargo, es el quinto mes consecutivo que el índice se mantiene por debajo del umbral de los 50 puntos, lo que indica un pesimismo continuado.
De cara al futuro, la atención del mercado se centrará en la reunión del Banco de México (Banxico) del 7 de agosto. Se espera que el banco central recorte los tipos de interés, lo que podría debilitar el peso.”
- Análisis de Quásar Elizundia, Estratega de Investigación de Mercados- Pepperstone
