Las ventas minoristas de junio registraron una caída mensual de 0,4%, ubicándose por debajo de las expectativas del mercado y compensando parcialmente el avance de 1,7% observado el mes previo, cifra que además fue revisada ligeramente a la baja.
Este desempeño es consistente con una economía mexicana de bajo dinamismo, donde, hacia adelante, si bien el consumo podría verse respaldado por un mercado laboral aún resiliente y por salarios reales en expansión, factores como la incertidumbre interna y externa, junto con un impulso fiscal que tenderá a disiparse, representan un riesgo para la demanda en los próximos meses.
De todos modos, pese a la debilidad de las cifras de hoy, no debería cambiar el tono más cauto por parte de Banxico de cara a las próximas reuniones.
Por ahora, el peso mexicano no ha reaccionado de forma significativa a la noticia, manteniéndose relativamente estable en línea con sus pares latinoamericanos, mientras los inversionistas aguardan mayores señales desde Jackson Hole y siguen a la espera de las cifras del PIB del 2Q en México, índices de actividad económica de Junio y la inflación.”
- Análisis de Felipe Barragán, Estratega de Investigación de Mercados- Pepperstone
