El peso mexicano se mantiene estable frente al dólar, tras frenar las pérdidas observadas en la jornada previa.
La divisa nacional cotiza alrededor de 18.69 unidades por dólar, beneficiada principalmente por la debilidad del billete verde en los mercados internacionales, un factor que ha devuelto cierta confianza a los inversionistas.
El debilitamiento del dólar obedece a una combinación de factores políticos y económicos en Estados Unidos. Entre ellos, destacó la polémica declaración del presidente Donald Trump, quien manifestó su intención de remover a Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal. Este tipo de mensajes aumenta la incertidumbre sobre la independencia del banco central estadounidense, un elemento clave para mantener la estabilidad de la política monetaria.
En paralelo, las declaraciones de John Williams, presidente de la Reserva Federal de Nueva York, ejercieron una fuerte presión sobre la moneda estadounidense. Williams señaló que la tasa neutral de interés se ubica alrededor del 2.5%, lo que sugiere que la Fed aún cuenta con espacio para aplicar recortes en caso de que la actividad económica lo requiera. Estas palabras fueron interpretadas como una señal dovish por los mercados.
A nivel macroeconómico, los datos de julio sobre órdenes de bienes duraderos en Estados Unidos mostraron una contracción de -2.8%. Aunque la cifra fue menos negativa de lo anticipado, refleja una disminución considerable en el sector transporte, lo que aviva las preocupaciones sobre la pérdida de dinamismo en la economía más grande del mundo.
Este panorama refuerza las expectativas de que el dólar continúe débil en el corto plazo, generando un escenario favorable para las monedas emergentes, incluido el peso mexicano. No obstante, los analistas advierten que los inversionistas seguirán de cerca tanto la evolución de los indicadores económicos estadounidenses como los acontecimientos políticos.
En México, la moneda local se ha mantenido relativamente sólida gracias al diferencial de tasas de interés frente a Estados Unidos, lo que mantiene atractivos los flujos hacia activos denominados en pesos. Además, los ingresos por remesas y la fortaleza de las exportaciones continúan ofreciendo un soporte adicional.
Los especialistas consideran que, de mantenerse esta tendencia, el peso podría probar niveles más bajos en su cotización frente al dólar, con un soporte técnico clave en la zona de 18.55 unidades por billete verde. Sin embargo, alertan que cualquier sorpresa negativa en los datos de inflación de Estados Unidos o un giro inesperado en la política monetaria de la Fed podría revertir rápidamente la actual estabilidad.
Conclusión, el peso mexicano atraviesa un momento de estabilidad apoyado en la debilidad del dólar y en fundamentos internos relativamente sólidos. La combinación de tensiones políticas en Estados Unidos, expectativas de recortes de tasas y señales de desaceleración económica ha favorecido a la divisa local. No obstante, el escenario sigue siendo frágil, y cualquier cambio abrupto en las condiciones externas podría alterar el rumbo de corto plazo del tipo de cambio.”
- Análisis de Antonio Di Giacomo, Analista de Mercados Financieros para LATAM en XS.
