Mientras la inversión en startups de América Latina repuntó en 2024 y volvió a crecer en 2025, Venezuela empieza a destacar por una señal reveladora. Se trata de un ecosistema que sigue naciendo y creciendo casi sin capital externo, demostrando una notable resiliencia ante la adversidad.
La actividad emprendedora temprana en el país subió significativamente, alcanzando a una gran parte de la población adulta. Sin embargo, la mayoría de estos negocios nacen por necesidad, dependiendo principalmente de la reinversión de utilidades para lograr una operación sostenible en el tiempo.
El modelo de movilidad y el impacto en el empleo regional
Ridery, plataforma tecnológica venezolana de movilidad fundada por Gerson Gómez, busca posicionarse con fuerza dentro de esta narrativa regional. Su tesis principal sostiene que en mercados con alta fricción, la movilidad representa un acceso directo a nuevas oportunidades de ingreso.
Desde esa lógica, la empresa afirma haber contribuido a crear más de 70,000 fuentes de empleo a través de su plataforma. Esta cifra conecta con el debate central sobre cómo medir el impacto real en economías donde el trabajo informal sigue siendo la norma.
Pragmatismo y metodología en las soluciones estructurales de LatAm
El interés regional no reside solo en el crecimiento, sino en el patrón de que los modelos marketplace siguen siendo relevantes. El crecimiento en Latinoamérica se está volviendo más pragmático, priorizando la eficiencia operativa sobre las promesas de expansión acelerada sin fundamentos.
Gerson Gómez resume que el éxito de estos proyectos no es localismo, sino una metodología adaptada al terreno. Muchas startups logran sostenerse porque parten de problemas estructurales y construyen soluciones adaptadas en lugar de replicar modelos externos sin fricción real.
Evolución del ecosistema emprendedor frente al capital selectivo
Esta perspectiva se ha compartido en foros internacionales recientes, reflejando una región que busca modelos de negocio que sobrevivan. El valor actual se encuentra en métricas que resisten el escrutinio en un momento donde el capital se ha vuelto mucho más selectivo con sus inversiones.
La pregunta actual en sectores como fintech y logística ya no es quién crece más rápido, sino quién convierte la complejidad en ventaja. La nueva generación empresarial busca validarse con resultados tangibles y una capacidad de aprendizaje constante entre los diferentes mercados.
