A pocos meses de que la Ciudad de México sea sede de una Copa del Mundo, el mercado inmobiliario refleja los efectos de este evento global. Más allá del entusiasmo deportivo, se perfila un incremento en la demanda temporal y presión sobre la oferta hotelera en zonas con alta conectividad.
El binomio turismo–inversión cobra fuerza, pues la llegada masiva de visitantes detonará la ocupación en el corto plazo. Expertos estiman que la capital enfrentará el evento con una capacidad hotelera limitada frente al volumen esperado de millones de personas.
Déficit de hospedaje y auge de rentas
Durante el Mundial habrá precios extraordinarios tanto en hoteles como en rentas de corta estancia según explica Enrique Téllez. Por ello, muchos inversionistas aprovechan este momento para sumar unidades, buscando capturar el pico de demanda turística que durará entre tres y cuatro semanas.
Zonas céntricas como Reforma, Roma, Condesa y Polanco concentrarán la demanda, fortaleciendo el valor de los activos inmobiliarios. Este contexto abre la puerta a la vivienda adaptada, especialmente en corredores urbanitas donde ya existe un rezago en la creación de nueva oferta.
Tendencias de mercado y vida urbanita
Unidades de una recámara en la colonia Juárez ya registran ocupaciones cercanas al 64% en plataformas digitales. Este desempeño refuerza el atractivo del segmento para la inversión, superando incluso indicadores de ocupación hotelera tradicional en algunos casos específicos.
Las tendencias que impulsan el mercado van más allá del evento deportivo, destacando el crecimiento sostenido de la vivienda en renta. Se suma el concepto de vida urbanita, donde se concentran servicios y entretenimiento en radios de movilidad reducida para residentes y nómadas digitales.
Verticalidad y visión de largo plazo
Se proyectan crecimientos de entre 7% y 10% en zonas premium como el corredor Reforma. En este escenario, proyectos como University Tower® adquieren relevancia al ser la torre residencial más alta de Paseo de la Reforma.
Este tipo de desarrollos verticales responden a la consolidación de vivienda céntrica con alto potencial de valorización. El Mundial funciona como un catalizador que amplifica una dinámica de inversión ya existente en una ciudad que es hub de eventos globales.
