Un dato es muy importante de destacar, sobre todo en esta época en la que el partido Morena se encuentra cada día con un nuevo escándalo que no hallan ni cómo tapar, pues está visto que lo que desde Palacio Nacional han intentado en contra de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, no les alcanza para echar bajo la alfombra tanto conflicto, y se trata de la medición realizada por Polikratos.
Resulta que el PRI es visto por los mexicanos como la fuerza política con más posibilidades de vencer al partido Morena en el 2027, con especial énfasis en lo que hace a las gubernaturas. En este sentido, hay que tomar en consideración un antecedente sumamente importante; en este año, las únicas elecciones que se realizarán serán en Coahuila, gobernada por el priísta Manolo Jiménez y el tricolor tiene muchas posibilidades de llevarse “carro completo”.
Por lo visto, los comicios del 2027, apuntan para ponerse intensos además también por la preocupación que refleja el partido guinda en casos como por ejemplo, perder la artificial mayoría absoluta que tienen en el Congreso de la Unión y al no saber cómo capitalizar sus crecientes conflictos, pues además cada vez pierden más figuras emblemáticas que ahora aparecen marcadas por la corrupción que a pulso han sembrado en esta errada y llamada cuarta transformación, ahora en su segundo piso, cuestión de recordar la recepción que le dieron el fin de semana pasado a Andy López Beltrán en Sinaloa.
Retomando la citada encuesta, el PRI obtuvo el 38.6 por ciento de las respuestas, colocándose por encima del PAN, que se queda con el 23.8 por ciento y de Movimiento Ciudadano, este último instituto político quedó muy rezagado alcanzando apenas el 13.7 por ciento.
El dato, sin duda, es revelador y además, revive el debate sobre qué partido opositor llegará realmente fortalecido a las elecciones del 2027.
El problema del instituto político que dizque liderea Jorge Alvarez Maynez, es que con tantos acercamientos que intenta con Morena, ha terminado en convertirse en la rémora naranja, mientras que la actitud dubitativa de Acción Nacional, deja mucho qué desear; le haría falta mucha mayor contundencia.
Así que para los que pronostican que el Revolucionario Institucional es un partido en extinción, están muy equivocados porque luego del escándalo que tiene en vilo al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y sus secuaces, en medio de apuestas sobre si el que sigue para colocarse en la mira de Estados Unidos es el gobernador de Tamaulipas Américo Villarreal, el senador Adán Augusto López Hernández, o el mismísimo Andy López, no se pueden soslayar las visitas que ha realizado el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas a los Estados Unidos, donde se ha reunido con legisladores y funcionarios de aquel país y que por cierto, la presidenta Claudia Sheinbaum trató de desacreditar calificando al priísta de “vende patrias”.
SHEINBAUM EXPLOTA
Y precisamente en esa cadena de señalamientos donde la defensa de la soberanía se vuelve un discurso muy burdo, abaratado por esta errada y llamada cuarta transformación, la presidenta Sheinbaum explotó en su gustadísima “Mañanera del Pueblo”, sobre todo, ante la imposibilidad de haber nulificado a la oposición como lo ha pretendido siempre y por ello, acusó a los dirigentes del PAN, Jorge Romero, y del PRI, Alejandro Moreno, de promover el injerencismo de Estados Unidos en México bajo el argumento de exigirle romper presuntos pactos criminales.
Lo que no puede negar la actual administración, es que cada día son más evidentes sus nexos con la delincuencia organizada, de ahí el coraje de la inquilina de Palacio Nacional que destila criticando que los líderes de oposición respalden posturas en contra de México para desacreditar los gobiernos de la cuarta transformación.
Incluso, la jefa del Ejecutivo retomó aquella repetida frase que cada vez que la requiere utiliza: que México no es piñata de nadie, pero al parecer, la realidad le está mostrando todo lo contrario.
Por eso la impotencia por parte de la presidenta continuó y quiso ironizar, algo que de plano no le sale: “¿Nos extraña del presidente del PRI que diga lo que dice? ¡No bueno, qué nos va a extrañar! Fue uno de los gobernadores más corruptos que ha habido en la historia de México. Ahora se va a Washington, y da risa, a decir: Presidenta rompe el pacto criminal”.
Quizás el coraje de la jefa del Ejecutivo es que como Alito Moreno lo ha dicho en muchas ocasiones, la mayoría, si no es que todos los integrantes de la distinguida cúpula morenista no puede entrar a Estados Unidos, cada vez se queda con menos herramientas para defender a sus corruptos correligionarios.
Por lo demás, la presidenta olvida que de las y los gobernadores de Morena más corruptos, no hay a cuál irle, todos son iguales, pero la soberbia y desde luego la corrupción de la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, no tiene desperdicio, ha acabado con el estado.
