Riesgos de la sucesión patrimonial sin planeación legal previa

Tiempo de lectura: 3 minutos

En México, las personas suelen hablar de herencia cuando ya existe una pérdida, cuando los familiares no saben por dónde empezar o cuando una propiedad queda atrapada entre trámites, desacuerdos y vacíos legales. Aunque recientemente se ha discutido que ciertos mecanismos pueden facilitar la transmisión de bienes sin testamento ni intervención judicial en algunos casos, especialistas advierten que esto no elimina la necesidad de planear la sucesión patrimonial.

De acuerdo con datos del Registro Nacional de Testamentos retomados por medios nacionales, apenas 4.7% de la población mexicana cuenta con un testamento. Al mismo tiempo, el INEGI registró 819,672 defunciones en México durante 2024, una cifra que dimensiona la cantidad de familias que cada año pueden enfrentar procesos de sucesión, adjudicación de bienes, actualización de escrituras o resolución de adeudos pendientes.

Impacto en el patrimonio inmobiliario

En un país donde la vivienda representa uno de los principales activos familiares, la falta de previsión puede convertirse en un problema financiero y emocional. La Encuesta Nacional de Vivienda 2020 del INEGI estimó 35.3 millones de viviendas particulares habitadas en México. Además, dentro de la tenencia de vivienda, una proporción relevante corresponde a inmuebles propios pagados: 59% en casas y 44% en departamentos, lo que confirma el peso que tiene el patrimonio inmobiliario en la estabilidad de los hogares.

“Un inmueble sin una ruta clara de sucesión puede dejar de ser un activo y convertirse en una fuente de conflicto. La planeación patrimonial no se trata únicamente de decidir quién hereda, sino de evitar que una familia pierda tiempo, dinero y certidumbre en un momento de alta vulnerabilidad”, señaló Jorge Arellano, experto en blindaje patrimonial.

Complejidad de la sucesión legítima

La sucesión legítima, es decir, aquella que opera cuando no existe testamento, permite que la ley determine quiénes tienen derecho a recibir los bienes. Sin embargo, esto no siempre significa rapidez, armonía o eficiencia. Cuando hay más de un heredero, bienes no regularizados, deudas, matrimonios previos, hijos de distintas relaciones o propiedades sin documentación completa, el proceso puede volverse más complejo.

Por ello, el llamado de los especialistas no es solo a hacer un testamento, sino a construir una estrategia integral de blindaje patrimonial. Esto puede incluir la revisión de escrituras, beneficiarios de cuentas bancarias y seguros, régimen matrimonial, poderes notariales, estructura societaria en caso de negocios familiares, obligaciones fiscales y mecanismos para la administración futura de los activos.

Cultura financiera y prevención

“Muchas personas creen que planear la sucesión es un tema exclusivo de grandes fortunas, pero en realidad aplica para cualquier familia que tenga una casa, un terreno, un negocio, una cuenta bancaria o un seguro. La falta de planeación puede fragmentar el patrimonio construido durante décadas”, agregó Arellano.

La discusión pública sobre nuevas facilidades para heredar propiedades también abre una oportunidad para elevar la cultura financiera y legal en México. Si bien los marcos jurídicos pueden ofrecer alternativas para ciertos casos, los expertos coinciden en que la prevención sigue siendo el camino más eficiente para proteger a los herederos y evitar disputas.

Consecuencias económicas y recomendaciones

Además del componente legal, la sucesión patrimonial tiene una dimensión económica. Un proceso desordenado puede impedir la venta o renta de un inmueble, frenar inversiones familiares, generar gastos notariales y judiciales no previstos, o incluso provocar que los bienes queden improductivos durante años.

“La pregunta no debería ser si la ley puede resolver una herencia sin testamento, sino qué tan protegida queda la familia cuando la decisión se deja hasta el último momento. El verdadero blindaje patrimonial empieza antes de que exista un conflicto”, puntualizó el también autor del libro «Empresas familiares que trascienden». En este contexto, la recomendación para las familias mexicanas es revisar periódicamente su situación patrimonial, actualizar documentos legales, comunicar decisiones clave a los beneficiarios y acudir con especialistas que puedan diseñar una estrategia acorde con el tipo de bienes, la estructura familiar y los objetivos de largo plazo.

La planeación sucesoria no elimina el duelo ni las diferencias familiares, pero sí puede reducir la incertidumbre. En un país donde la mayoría de las personas aún no cuenta con testamento, hablar de sucesión no es adelantarse a la muerte: es proteger en vida lo que se construyó durante años.

By Laura Larrondo

Te puede interesar