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México registra superávit comercial en octubre

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La balanza comercial de México registró en octubre un superávit de 606 millones de dólares, revirtiendo el déficit de 2,400 millones de septiembre.

El cambio respondió principalmente al giro positivo en la balanza de productos no petroleros, que alcanzó un superávit de 2,736 millones de dólares, además de una ligera reducción en el déficit petrolero, que pasó de –2,272 millones en septiembre a –2,129 millones en octubre.

Las exportaciones totalizaron 66,133 millones de dólares, un avance anual de 14.2%. El dinamismo provino del crecimiento de las exportaciones no petroleras, que aumentaron 16.3% impulsadas por las extractivas y manufactureras. Aunque las exportaciones automotrices cayeron 14%, el desplome fue compensado por un alza de 34.8% en el resto de las manufacturas. En contraste, las exportaciones petroleras se hundieron 29.8% por menores precios internacionales y caída en volúmenes enviados.

Por el lado de las importaciones, el país sumó 65,526 millones de dólares, un alza anual de 12.8%. Este avance se explicó por un aumento de 13.9% en las importaciones no petroleras, particularmente bienes de consumo y bienes intermedios, aunque las importaciones de bienes de capital retrocedieron 7.4%. Las importaciones petroleras disminuyeron 2.6%.

De enero a octubre, la balanza comercial acumuló un déficit de 2,321 millones de dólares, muy por debajo del déficit de 19,683 millones registrado en el mismo periodo de 2024. El resultado obedece a un crecimiento de 6.6% en las exportaciones totales y de 3.1% en las importaciones. No obstante, el avance ha estado acompañado por una fuerte dependencia en bienes intermedios importados, reflejando la profunda interconexión de las cadenas manufactureras con el exterior.

El reporte advierte que, aunque el desempeño exportador es sólido, existen riesgos importantes para los próximos meses. Entre ellos, la elevada concentración del crecimiento en ciertos rubros manufactureros no automotrices expone a la balanza a posibles choques sectoriales y cambios en la demanda externa. También persiste incertidumbre por la política arancelaria internacional, especialmente ante la posibilidad de incrementos en Estados Unidos.

A ello se suma la próxima revisión del T-MEC prevista para el siguiente año, un proceso que podría implicar cambios en reglas de origen, ajustes regulatorios o nuevas condiciones comerciales que incidan directamente en los costos y en la estabilidad del comercio mexicano.

VALMEX. Gerónimo Ugarte Bedwell. Economista en Jefe