A días que se realice la Convención Bancaria 2026, en Cancún, del 18 al 20 de marzo, los grandes desafíos de la banca se subrayan en torno a gestionar simultáneamente digitalización, inclusión financiera y eficiencia operativa, sin perder de vista la seguridad ni la sostenibilidad del modelo, señala Martín Espinel, vocero de Transformación Bancaria y Digital de AURIGA Latam.
Para el experto es claro que mientras los pagos digitales crecen de forma acelerada en América Latina, el uso del efectivo se polariza, en ciertas situaciones desaparece y en otras continúa aumentando su presencia en la economía.
Evolución y Transformación Digital
Esta aparente contradicción resume uno de los principales desafíos que enfrentan bancos e instituciones financieras en este 2026.
La discusión ya no gira en torno a si la banca debe transformarse, sino cómo hacerlo sin romper el equilibrio entre canales físicos y digitales: Efectivo, tarjetas, autoservicio, inteligencia artificial, ciberseguridad y sostenibilidad configuran los seis grandes ejes que marcarán las decisiones estratégicas del sector financiero en los próximos años.
Retos del Efectivo y Pagos Modernos
Así se reporta en The GenAl Divide. State of Al in Business 2025, es un estudio del MIT donde concluye que 70% de las instituciones financieras ya utiliza agentes de IA en algún estadio de adopción, especialmente en la detección de fraudes y seguridad.
Por su parte, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) también registra que los pagos digitales se triplicaron en América Latina y el Caribe entre 2019 y 2023, y la mitad de la población en la mayoría de los países prefiere lo digital al efectivo, reflejando cómo tecnología, innovación y políticas públicas se alinearon para transformar los hábitos financieros.
Infraestructura y Seguridad Futura
Derivado de la anterior, desde Auriga se han identificado los seis retos mencionados dentro de esta evidente evolución bancaria que ocupará 2026. El efectivo sigue siendo un servicio esencial para millones de personas, pero su gestión resulta cada vez más costosa. En este contexto, la eficiencia operativa será un factor clave.
En la región Latinoamericana, el sector sigue acumulando grandes volúmenes que requieren procesamiento. Su gestión implica maquinaria voluminosa, ruidosa y costosa, por lo que reducir y optimizar su manejo será prioritario para racionalizar los costos asociados al efectivo. Aumentan los usuarios que desean utilizar cajeros sin tarjeta física; buscan utilizar teléfonos móviles, tarjetas virtuales o credenciales digitales.
