Grupo Bimbo anunció planes para invertir aproximadamente US$1,000 millones en Estados Unidos entre 2026 y 2028 (próximos 3 años), reafirmando su compromiso de largo plazo con el mercado estadounidense.
De acuerdo con la empresa, los recursos serán destinados al mantenimiento de las operaciones, innovación de productos, accesibilidad y asequibilidad, mejoras en nutrición, así como a la ampliación de alianzas con proveedores en agricultura regenerativa.
Estructura global y relevancia regional
BIMBO, la empresa panificadora más grande del mundo por volúmenes de ventas, opera a nivel global y segmenta su actividad en cuatro regiones principales: Norteamérica, México, EAA (Europa, África y Asia) y LATAM (Latinoamérica).
En lo que respecta a las operaciones de Norteamérica, la compañía tiene presencia en dos países, Estados Unidos y Canadá, los cuales en conjunto representan aproximadamente el 45% de las ventas consolidadas, posicionando a esta región como la de mayor aportación a los ingresos del grupo.
Desafíos en el proceso de transformación
En cuanto a Norteamérica, es relevante destacar que la región ha experimentado un proceso de transformación estructural significativo, impulsado por inversiones constantes orientadas a la mejora de las operaciones y del modelo de creación de valor.
Dichas inversiones han sido sostenidas desde su anuncio en la llamada de resultados del 4T23, en la cual la compañía estableció como objetivo transformar el negocio en la región para capturar su máximo potencial, alineando recursos estratégicos con un enfoque claro en el crecimiento a largo plazo, sin perder de vista una estricta disciplina en la protección de la rentabilidad en la región.
Desempeño financiero y rentabilidad
No obstante, el desempeño de la región había sido débil durante las primeras etapas de la transformación, reflejando una tendencia negativa en los ingresos a tipo de cambio constante desde el inicio del proceso.
Adicionalmente, la compañía mostró limitaciones para proteger los márgenes de rentabilidad, registrando un margen EBITDA promedio de 8.7% desde el inicio de la transformación (hace nueve trimestres), en comparación con un margen histórico de 10.8% observado en los nueve trimestres previos al 4T23.
Señales de estabilización y contexto
En este contexto, los resultados del 1T26 muestran indicios iniciales de estabilización, aun en un entorno de consumo desafiante para las marcas mexicanas en Estados Unidos, al registrar el primer crecimiento en ingresos a tipo de cambio constante (+0.7%) desde el inicio del proceso de transformación.
No obstante, los márgenes aún no regresan a niveles normalizados, con un margen EBITDA en la región cercano al promedio observado desde el inicio de la transformación, de 8.6%.
