La crisis del gusano barrenador en poco más de año y medio se ha convertido en una emergencia económica y sanitaria.
Para los ganaderos no sólo ha implicado el cierre de la frontera con Estados Unidos a la exportación, el problema se ha tornado en sobre regulación con inspecciones que de nada sirven con costos millonarios luego que la plaga se ha extendido a 26 estados y sigue en ascenso.
La expectativa es que el gusano barrenador pronto llegue a Durango, Sonora y Sinaloa amenazando la frontera norte.
Apenas la semana pasada estuvieron en la Ciudad de México productores de becerros y engordadores para presentar un diagnóstico del impacto del gusano barrenador que llegó al sur de México desde Centroamérica el 21 de noviembre de 2024 y que refiere al menos 25 mil casos, pero donde preocupa que el parásito al estar fuera de control ha contagiado fauna silvestre y animales domésticos en áreas urbanas.
Platique con Jesús Coronel, presidente de la Asociación Mexicana de Productores de Carne (AMEG), quien contabiliza pérdida de ingresos por exportaciones por unos mil 800 millones de dólares a lo que se suman otros 450 millones de dólares por inspecciones en el traslado de vacas por el país mismas que tienen que pagar los engordadores.
Añada la pérdida de peso que sufre el ganado al ser revisado en diferentes estados, lo que además de burocratismo ha elevado los costos para los productores.
Coronel refiere que será clave la próxima operación en julio próximo de la planta que producirá en Chiapas moscas macho estériles que atacan la plaga, aunque el riesgo ahora es que esa infraestructura decida llevarse al sur de Estados Unidos ante su crecimiento explosivo en México.
Las autoridades sanitarias también han optado por poner trampas artesanales con botellas de PET para tratar de cortar el ciclo reproductivo del gusano con resultados francamente pobres.
Y bueno, los productores de ganado vacuno por lo pronto buscan una reunión urgente con la nueva titular de Sader, Columba López Gutiérrez para que se quiten las inspecciones de Senasica para realizar curaciones al ganado que poco ó nada sirven para frenar una plaga que se creía erradicada en 1991 luego de una crisis que se extendió por 30 años.
El presidente de AMEG espera que en esta ocasión la plaga pueda controlarse en un lapso mucho menor, aunque advierte que la amenaza que descapitalice a los ganaderos es enorme.
La ruta del dinero
Muy activo el director general del Organismo de Agua y Saneamiento de Toluca (OAyS), Alberto Ramírez Valdés ha comenzado reuniones con las comunidades para atender diversos problemas. Las primeras cuatro reuniones involucraron además a los directores de área de las 48 delegaciones de la alcaldía donde se dio seguimiento a obras, servicios y proyectos de abastecimiento de agua potable, drenaje, saneamiento y prevención de inundaciones, entre otros. Se trata de una dinámica que impulsa el propio edil Ricardo Moreno para tener cercanía con los toluqueños. Por su parte Ramírez Valdés recibió solicitudes de limpieza de cuerpos de agua, pozos, canales y atención de encharcamientos y socavones de acuerdo al Plan Hídrico 2025-2050.
