En el 2024 cuando se iban a registrar las elecciones por la Presidencia de México, los priistas y panistas llamaron hacer un frente opositor para buscar ganar terreno a Morena que había arrasado en el 2018 pero que se debilitó en el 2021 al perder la mayoría calificada en la Cámara de Diputados y 9 de las 16 alcaldías de la CDMX.
Tanto el PRI como el PAN necesitaban de los votos de Movimiento Ciudadano de Dante Delgado para afianzar terreno y competirle al partido oficial con Claudia Sheinbaum.
La necedad de MC de no querer formar el bloque opositor, permitió que Morena no solo lograra ganar la Presidencia de México, sino ganar, muy desahogadamente la mayoría calificada en la Cámara de Diputados y con trampas hacerse también del Senado para poder tener el control total del Congreso.
Obviamente con esos votos de la mayoría calificada en ambas cámaras, se eliminó a la oposición para dejarlos solo con voz, pero sin votos de diputados y senadores para poder frenar a Morena y sus aliados el Verde y PT.
Es una lección que parece que no quieren entender, no solo los de Movimiento Ciudadano sino también los panistas de Jorge Romero que están necios en no hacer alianzas para el 2027 y la Presidencial del 2030.
Bueno, con justa razón el líder nacional del PRI, Alejandro Moreno “Alito” volvió a insistir en la construcción de ese bloque opositor, se necesita de todos, el PAN, PRI y MC incluso, para el 2030, de los partidos nuevos de Somos México de Guadalupe Acosta Naranjo para arrebatarles la Presidencia de México.
El proceso electoral para renovar la Cámara de Diputados y 17 gubernaturas además de alcaldías y congresos locales, comenzará en octubre y en diciembre se tiene que definir como plazo final las alianzas.
El líder nacional priista está seguro que con una alianza opositora pueden ganar la Cámara de Diputados y por entre 8 o 9 gubernaturas.
Pero si no hay alianza y cada partido decide irse por la libre, entonces se estará pavimentando el camino a Morena para ganar la gran mayoría de la Cámara de Diputados y 13 o 14 de las 17 gubernaturas.
Y lo peor es que si Morena sigue con el Congreso a su favor, en el 2030 harán cenizas a los opositores.
El caso del ex gobernador de Baja California, Ernesto Ruffo, es un claro ejemplo de la necesidad de unir fuerzas todos los opositores, de lo contrario Morena seguirá gobernado sin contrapesos y con el abuso de sus jueces del acordeón a modo, impartirán la justicia totalmente parcial.
Ahí están los casos del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y el senador Enrique Inzunza que son defendidos por la Presidenta a pesar que existe una grave acusación de EU para ser detenidos y extraditados en una lista de 10 por su vínculos con el crimen organizado.
También las denuncias contra los gobernadores de Tamaulipas, Américo Villarreal y de Baja California, Marina del Pilar, Andy López Beltrán, hijo del ex Presidente López Obrador, de Mario Delgado de la SEP y otros por sus vínculos con los reyes del huachicol que entregaron dinero para las campañas políticas.
México no está en condiciones de participar como partidos independientes, se necesita de una gran alianza porque la realidad es que la pelea está centrada en dos contrincantes, por un lado, los de Morena y sus aliados y por el otro la oposición.
Si hay un partido que quiera irse por la libre postulando sus propios candidatos, Alito advirtió que los va a desnudar, vaya a exhibir con todos los tiempos oficiales que le corresponden para que los mexicanos sepan que no es otra cosa más que están favoreciendo a Morena.
Esas candidaturas si se dan de algún partido de oposición, incluyendo los nuevos, entonces estarán sentenciados que estarán trabajando para disminuir votos a la oposición y favorecer al partido oficial.
Y que eso los mexicanos deberán saberlo para que cuando los vean que pidan sus votos, se acuerden que no son opositores sino aliados disfrazados del partido que tiene en desgracia al país.
