Ticketmaster descubrió que el negocio no era el boleto

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Ticketmaster cumple 35 años en México convertida en una plataforma tecnológica que administra más de 18 mil eventos al año, en un mercado donde la competencia ya no se define únicamente por la venta de boletos, sino por el uso de datos, inteligencia artificial y ciberseguridad.

Realidad Aumentada

Adrián Campos

Hubo una época en la que una empresa de boletaje podía resumir su negocio en una sola actividad: vender accesos para conciertos, obras de teatro o eventos deportivos. Ese modelo sigue existiendo, pero ya no explica lo que ocurre en una industria que mueve millones de usuarios a través de plataformas digitales.

Ticketmaster es un buen ejemplo de esa evolución. La compañía administra más de 18 mil eventos al año, emite alrededor de 22 millones de boletos y mantiene relaciones comerciales con unos 2,600 artistas, equipos deportivos y experiencias. Durante 2025 recibió 55 millones de visitantes únicos en sus plataformas y el 80% de los boletos que procesa ya son digitales.

Las cifras ayudan a dimensionar por qué México ocupa un lugar prioritario dentro de la industria global del entretenimiento. Ticketmaster ubica al país entre sus diez mercados más importantes y asegura haber comercializado más de 500 millones de boletos desde que comenzó operaciones en 1991.

Sin embargo, el mercado mexicano dista mucho de ser un monopolio.

eTicket ha consolidado una posición relevante en plazas como Querétaro, Puebla, Mérida y León; Superboletos conserva una presencia importante en Monterrey y el norte del país; mientras que empresas como Boletia y Arema Ticket han encontrado oportunidades en segmentos donde los organizadores buscan plataformas más flexibles para gestionar eventos propios.

Lo que une a todos estos participantes es que su crecimiento depende cada vez menos del boleto y cada vez más de los sistemas que lo rodean.

Cada compra genera información sobre hábitos de consumo, preferencias de entretenimiento, ubicaciones geográficas, horarios de mayor demanda y patrones de comportamiento. Esa información permite anticipar tendencias, ajustar estrategias comerciales y mejorar la planeación de un evento.

Por esa razón, Ticketmaster ha destinado más de mil millones de dólares a innovación tecnológica durante la última década. La inversión abarca analítica de datos, automatización, plataformas para promotores, infraestructura digital y mecanismos de protección contra el fraude.

La seguridad ocupa una parte creciente de esa inversión. La implementación de SafeTix sustituyó los códigos de barras estáticos por accesos digitales dinámicos. Desde su lanzamiento, más de 31 millones de boletos digitales con esta tecnología han sido escaneados en México.

La siguiente etapa apunta hacia la inteligencia artificial. La empresa trabaja en asistentes conversacionales, sistemas de recomendación personalizados y modelos de aprendizaje automático para identificar actividades sospechosas y comprender mejor el comportamiento de las audiencias.

Hace algunos años, la ventaja competitiva de una boletera dependía de la cantidad de recintos o promotores que podía incorporar a su catálogo. Hoy la variable más valiosa es la capacidad para procesar información y convertirla en decisiones comerciales.

Por eso Ticketmaster, eTicket y Superboletos se parecen cada vez menos a las empresas que conocimos hace dos décadas. Siguen operando en el negocio del entretenimiento, pero una parte creciente de su valor proviene de la tecnología que desarrollan alrededor de cada evento.

El boleto continúa siendo el punto de contacto con el usuario. El negocio, en cambio, ya cambió de forma.

By Adrián Campos

Reportero interesado en la tecnología y los negocios. Editor y conductor en medios especializados en tecnología de la información. Me pueden localizar en mis redes sociales y mi correo electrónico adrian.campos@indicecorporativo.com

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