Solo el 54% de las empresas en México acepta pagos con tarjeta, mientras que únicamente el 12% recibe pagos desde el celular. Tecnologías como Tap on Phone permiten cobrar de forma segura sin necesidad de terminales físicas tradicionales.
Para muchos pequeños negocios, aceptar pagos electrónicos sigue representando un reto. Ya sea por costos, infraestructura o complejidad operativa, el acceso a herramientas de cobro digitales no siempre ha estado al alcance de todos.
Digitalización y barreras de adopción
Sin embargo, la evolución tecnológica está cambiando este panorama. Hoy, soluciones como Tap on Phone permiten a comercios y emprendedores aceptar pagos directamente desde un teléfono inteligente, convirtiendo el dispositivo en una terminal de punto de venta (POS).
A través de una aplicación móvil, los negocios pueden recibir pagos con tarjetas de débito, crédito o billeteras digitales de forma sencilla y segura, sin necesidad de dispositivos adicionales. Este tipo de innovación cobra especial relevancia en un contexto donde aún existen brechas importantes en la adopción de pagos digitales.
Estadísticas sobre inclusión financiera
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, el 85% de las personas en México utiliza efectivo para compras menores a $500 pesos, mientras que solo el 10% prefiere pagar con tarjeta y apenas el 4% utiliza transferencias o aplicaciones móviles. Del lado de los negocios, el reto es igual de claro.
Solo el 54% de las empresas acepta pagos con tarjeta, y en el caso de micronegocios informales, la adopción es aún más limitada: apenas el 10% acepta tarjetas de débito y el 6% de crédito. Además, únicamente el 12% de las empresas reporta aceptar pagos directamente desde un teléfono móvil, lo que evidencia una oportunidad significativa para ampliar el acceso a herramientas de cobro digitales.
Beneficios operativos y seguridad
Frente a este escenario, facilitar el acceso a soluciones de cobro representa un paso clave para fortalecer la inclusión financiera. No se trata únicamente de que más personas puedan pagar de forma digital, sino de que más negocios tengan la capacidad de recibir estos pagos de manera eficiente. En muchos casos, estas barreras están asociadas a costos o complejidad en la adopción de infraestructura, ya que el 16% de las empresas considera que implementar dispositivos de cobro resulta costoso.
En este sentido, soluciones como Tap on Phone ofrecen una alternativa más accesible para digitalizar los cobros sin requerir inversiones significativas. Para los emprendedores y pequeñas empresas, incorporar métodos de pago digitales puede marcar una diferencia significativa. Además de mejorar la experiencia del cliente, permite reducir el uso de efectivo, optimizar la administración del negocio y generar un historial transaccional que puede abrir la puerta a nuevos servicios financieros.
