El laboratorio financiero del Mundial según Finnosummit

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El corredor de pagos transfronterizos entre México y Estados Unidos es el más voluminoso del planeta, con más de 66,000 millones de dólares anuales procesados en remesas. En 2026, esa infraestructura enfrenta una nueva presión: millones de turistas, comercios, bancos, Fintechs, procesadores, wallets y redes de tarjetas operando al mismo tiempo durante la Copa Mundial.

Para México, el torneo es mucho más que un evento deportivo. Es una prueba de estrés para medir qué tan preparada está la infraestructura financiera del país para procesar pagos transfronterizos en tiempo real, aceptar medios de pago internacionales y reducir fricciones para turistas, comercios y proveedores en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, revela FINNOSUMMIT en el estudio “El Gol Invisible: Pagos transfronterizos y B2C en la mayor cita futbolística del planeta”.

El ecosistema norteamericano a prueba

El Mundial 2026 reúne 104 partidos, 48 selecciones y 16 ciudades sede en México, Estados Unidos y Canadá, con más de 6.5 millones de asistentes proyectados y un gasto turístico estimado de 6,400 millones de dólares solo en Estados Unidos. En ese contexto, cada pago será parte de una red financiera mucho más compleja: distintas monedas, jurisdicciones, sistemas bancarios, tarjetas extranjeras, wallets internacionales y modelos de liquidación que no siempre avanzan al mismo ritmo que la experiencia del usuario.

“El Mundial 2026 es un laboratorio financiero en vivo. Cada compra en un estadio, cada boleto, cada viaje compartido, cada pago con wallet extranjera o tarjeta internacional muestra qué tan preparada está la infraestructura financiera de América del Norte para operar en tiempo real, de forma segura y transfronteriza”, señala Andrés Fontao, CEO de FINNOSUMMIT, la plataforma líder del ecosistema Fintech de América Latina.

El desafío de la interoperabilidad internacional

De acuerdo con el estudio, México llega al torneo con SPEI como una infraestructura doméstica robusta y madura. El verdadero desafío, sin embargo, está en la interoperabilidad internacional: qué tan bien pueden los puntos de venta mexicanos aceptar wallets, tarjetas y aplicaciones extranjeras durante los partidos en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.

El análisis recuerda que México fue pionero regulatorio con la Ley Fintech de 2018, pero aún enfrenta una implementación desigual en materia de Open Banking, APIs abiertas e interoperabilidad transfronteriza. Esta brecha contrasta con Brasil, donde PIX supera los 165 millones de usuarios activos y ya se posiciona como una infraestructura exportable para pagos internacionales.

El impacto económico en las transacciones tradicionales

El estudio de Finnosummit destaca que transaccionar de forma tradicional sigue representando una barrera invisible de alta ineficiencia para turistas y comercios. Un turista brasileño que gaste 2,000 dólares durante el torneo podría pagar entre 80 y 130 dólares en comisiones si usa exclusivamente tarjeta de crédito internacional, considerando comisión de red, spread cambiario y tarifas por uso extranjero.

El documento también señala que un pago de 100 dólares puede costar en promedio 2.15 dólares con tarjeta de crédito, frente a 0.25 dólares con pagos cuenta a cuenta —A2A—, lo que vuelve a este modelo hasta 8 o 9 veces más barato.

Eficiencia y nuevas tecnologías aplicadas

“El debate no gira en torno a si los pagos pueden ser digitales; el debate se centra en si son instantáneos, interoperables y económicamente eficientes. El consumidor ve una transacción aprobada en segundos, pero detrás puede haber costos, liquidaciones tardías y fricciones que afectan a bancos, comercios y turistas”, agrega Fontao.

A pesar de la fragmentación regulatoria, el Mundial 2026 también acelerará tecnologías que formarán parte del nuevo estándar de la industria: tokenización, pagos biométricos y stablecoins. A inicios de 2025, Visa tenía 12.6 mil millones de tokens emitidos globalmente, una tecnología que ha generado una mejora de 6% en tasas de aprobación y una reducción de 30% en fraude.

Biométricos y la evolución del stack oficial

En pagos biométricos, el informe señala que 42% de los retailers globales ya había implementado alguna capacidad de este tipo a finales de 2025. Sin embargo, la adopción en estadios aún dependerá de procesos de enrolamiento, operación y confianza del usuario.

Las stablecoins, por su parte, pasaron de experimento cripto a convertirse en infraestructura financiera. En 2025, movieron 9 billones de dólares en volumen de transacciones, mientras que FIFA aceptó oficialmente USDC en la red Avalanche C-Chain para la compra de boletos, convirtiendo al Mundial en uno de los primeros grandes eventos deportivos donde las stablecoins forman parte del stack oficial de pagos.

By Adrián Campos

Reportero interesado en la tecnología y los negocios. Editor y conductor en medios especializados en tecnología de la información. Me pueden localizar en mis redes sociales y mi correo electrónico adrian.campos@indicecorporativo.com

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