Ante una inversión pública que llega a cuentagotas, la industria de la construcción hasta el primer trimestre registró una caída de 3.3 por ciento sumando tres meses consecutivos de baja, y revirtiendo la tímida recuperación observada a finales del año pasado.
En ese entorno han sido las constructoras privadas las que han tenido que salir a buscar proyectos, en muchos casos apoyando planes de infraestructura que lleva el gobierno.
Una de esas firmas es Hermes Infraestructura, una constructora que cumple 50 años con proyectos de gran calado como es el manejo de presas que han dotado al país de infraestructura para almacenar 4,500 millones de metros cúbicos de agua, pero también han participado en el pasado en la construcción y gestión de carretas y proyectos de generación de energía.
Desde finales de 2023 Hermes Infraestructura tiene como mandamás a Gaspar Guerreiro con la intención de iniciar una etapa muy activa en el sector, por lo que se ve como una de las primeras empresas en subirse a la nueva Ley de Infraestructura a partir de asociaciones público-privadas.
En ese tenor Guerreiro ha trabajado para conformar un primer portafolio con 30 proyectos que pueden ser soportados a partir de los beneficios de esa ley, independientemente de un plan de inversión para este año de unos 340 millones de dólares donde Hermes Infraestructura apuesta por mantener un balance sano con poco ó casi nulo apalancamiento.
Ese manejo conservador ha hecho posible que Hermes haya sobrevivido en estos años a un entorno económico complicado para las grandes constructoras de obra civil donde incluso han desaparecido ó se han reducido considerablemente empresas que eran emblemáticas.
Guerreiro explica que México podría tener en la construcción de infraestructura un motor para la economía, donde aclara que las empresas privadas están dispuestas a sumar esfuerzos con el gobierno siempre y cuando haya reglas claras y ganancias justas.
La ruta del dinero
Además de contratos millonarios ganados en licitaciones donde simularon competencia –ISSSTE, IMSS Bienestar e IPN—las empresas del llamado “Cártel de la Limpieza” propiedad de Juan José Reyes, también han extendido sus tentáculos a la administración de la CDMX. Concretamente en la Secretaría de Gestión Integral del Agua, la licitación LP-N/SEGIAGUA-072-2026 registra irregularidades donde las firmas Jored, Armot, Líderes en los Cimientos Empresariales S-XXII y Slycom se coluden para hacerse del contrato para prestar servicios de limpieza. Ojo ahí.
Hay relevo en la dirección de la Asociación de Terminales y Operadores de Manzanillo (ASTOM). Toma la estafeta Manuel Fernández Pérez, mandamás de SSA Marine México, en sustitución de José Antonio Contreras. Hablamos de la entidad que agrupa a las empresas que operan en el principal puerto del país que en el primer trimestre del año creció 3 por ciento su carga de contenedores.
Que será hasta julio próximo cuando se lleve a cabo la subasta por los activos de Altos Hornos de México y Minosa, de acuerdo con el síndico de la quiebra, Víctor Aguilera, y donde se menciona al menos de diez grupos interesados, y donde tendrán preferencia Banco de Afirme y Cargill, siendo la entidad que lleva Julio Villarreal la más renuente en los procesos anteriores de venta.
